El Barça de Koeman, de mal en peor también en Europa

El Barcelona de Koeman ha entrado en barrena. Cuando parecía que Europa se había convertido en la tabla de salvación de los blaugrana, tras el inicio decepcionante del equipo en LaLiga, llega la Juventus al Camp Nou y le pinta la cara. Además lo hace de la forma más cruel posible: goleando 0-3, arrebatándole la primera posición del grupo y rompiendo una racha de 38 partidos invicto en el Camp Nou en Europa.

Desde el 1 de mayo del 2013 que el Barcelona no perdía en casa en la Champions. En aquella ocasión fue el Bayern de Múnich, sí, otra vez el equipo alemán, quien humillaba a los blaugrana, con un contundente 0-3, en unas semifinales que ya estaban totalmente decididas, ya que en la ida, los bávaros habían ganado 4-0. Pero aquel día, el equipo de Tito Vilanova lo intentó de todas las formas posibles, dejando claro que no iba a dejar que el Bayern llegara a la final cómodamente. En cambio, la imagen del equipo hoy ante la Juventus es de un equipo roto, sin ideas y que se presenta con la bandera blanca antes de iniciar el partido.

Y, como a perro flaco todo son pulgas, también se rompió hoy una racha de catorce años consecutivos siendo primero de grupo en la liguilla, clasificación que le permitía tener la ventaja en octavos de jugar la vuelta en el Camp Nou y además jugar contra un equipo teóricamente inferior, al haber sido segundo de otro grupo. Desde la temporada 2007/08 que el Barcelona encarrilaba consecutivamente el liderato de su grupo en la Champions.

Ahora mismo, el Barcelona se jugará las lentejas en los octavos contra equipos de la envergadura del Bayern de Múnich, Manchester City, Chelsea, Liverpool, Borussia de Dortmund y RB Leipzig, a falta de la posibilidad de que el Borussia Mönchengladbach sea clasifique también primero si gana al Real Madrid.

Matheus, apareció el ‘fantasma’

Matheus Fernandes (30-6-1998) no era un fantasma. «Está trabajando bien», había advertido Ronald Koeman en la rueda de prensa previa al partido. Dicho y hecho. Matheus apareció en el Olimpiyskiy en el minuto 73 de partido. Sustituyó a Pedri y, al menos, ya podrá decir que ha vestido la camiseta de Barcelona, que piensa en una cesión para el mercado de invierno.

Matheus es algo así como un jugador clandestino en el Barça, que sí presentó a los otros fichajes este verano (Pedri, Trincao, Dest, Pjanic), pero tapó a Matheus, que había llegado del Palmeiras y había sido cedido al Valladolid, donde apenas había jugado. El brasileño, mediocentro, jugó junto a Aleñá y Riqui en el centro del campo cuando salió. El club no esconde que pretende su cesión pero, de momento, el brasileño ya ha cumplido un sueño.

Griezmann tiene dos caras

Mientras ‘Antoine Griezmann B’ busca su sitio en el Barcelona, ‘Antoine Griezmann A’ disfruta del fútbol y se divierte con Francia. El parón de selecciones ha sido una buena muestra de ello. En el amistoso ante Ucrania, salió desde el banquillo y festejó el séptimo gol de los suyos. Frente a Croacia, en Liga de Naciones, conectó un zapatazo a la escuadra a los ocho minutos, clave para lograr el triunfo. No corrió la misma suerte ante Portugal, en un duelo que se cerró con empate a cero. Pero, desde luego, hay diferencias evidentes entre una cara y la otra del atacante francés. Algo sucede y tanto él como su seleccionador Deschamps no tienen reparo en hablar abiertamente del tema.

Koeman no es un técnico que frecuente en exceso las rotaciones. Es más, es de tener una idea e ir con ella hasta el final. En su dibujo, Ansu es indiscutible en la izquierda, Messi actúa de falso ‘9’ y Coutinho potencia sus virtudes desde la mediapunta. Griezmann, por tanto, queda relegado a la banda derecha, una posición que no es natural para él y que le fuerza a tener poca trascendencia en los partidos. El ‘7’ baila por dentro y sufre desde el costado. Es un futbolista de libre movimiento, que incluso puede funcionar como referencia en ataque. En la Selección, es la punta del rombo de Deschamps, el acompañante de Mbappé y Giroud/Martial. Ahí explota al máximo su potencial.

Al menos, eso revelan los números. Aunque, posiciones aparte, Griezmann muestra su otro yo cada vez que hay parón internacional. Según datos de Opta, ‘Grizi’ promedia una participación en 0,65 goles por partido con Francia. O, lo que es lo mismo, 33 tantos y 21 asistencias en 83 encuentros, una cifra brillante. Por el contrario, en la Ciudad Condal, Antoine ha anotado 15 dianas y ha repartido cuatro a sus compañeros en algo más de una temporada. Con un total de 51 partidos a sus espaldas, el dato marca que solo participa en 0,37 goles por partido. Un gran contraste para un jugador que sigue buscando su sitio.

A vueltas con la posición

Sin mencionar a Koeman en momento alguno, Griezmann marcó claramente cuál es su problema en el Barcelona en una entrevista tras el triunfo ante Croacia: «Creo que fue un gol muy bonito. La pelota me vino e intenté pegarle bien y marqué. Me siento bien con el gol. El entrenador sabe dónde ponerme así que aproveché esta situación de ventaja y la confianza del entrenador y de mis compañeros». Traducido al césped, viene a decir que se encuentra más cómodo acompañando a dos hombres de referencia o, al menos, pudiendo moverse libremente por el centro, cayendo a los costados cuando sea necesario.

Hasta ahora, Coutinho está desempeñando un papel protagonista en el nuevo Barcelona y, además, lo hace en su posición más natural, la mediapunta. El tiempo dirá si Koeman está dispuesto a desplazar al brasileño para encajar la pieza de Griezmann en su gran puzzle. Por el momento, la llegada de Sergiño Dest puede ser una bocanada de oxígeno para el francés. A diferencia de Sergi Roberto, un futbolista más posicional y reconvertido tras desempeñar labores en la medular a lo largo de su carrera, el recién incorporado es un lateral de gran vocación ofensiva. Su tendencia a llegar hasta línea de fondo, su habilidad en el regate y su potencia son afines a la idea de Griezmann.

Más que nada porque si el carril se convierte en propiedad del ex del Ajax, Griezmann podrá meterse entre líneas o tirar más al centro esperando segundas jugadas o filtraciones del nuevo lateral. Eso sí, Dest sufre más atrás que lo que quizás podía hacer Sergi Roberto y eso obligará al francés a sacrificarse más en tareas defensivas. Algo que, por el contrario, no es problema para él. Pueden achacar diferentes aspectos del juego al ‘7’ por su papel en el Barça, pero algo indudable es su gran capacidad de sacrificio y su esfuerzo en la presión arriba.

En definitiva, el ex del Atlético de Madrid necesita desde la pizarra un sistema que se adecúe a sus recursos. La estadística avanzada marca más todavía la urgencia. En los tres partidos disputados, Griezmann ha generado 0,26 goles. Expected Goals es un registro que muestra la calidad de las acciones del futbolista, hasta el punto de tener en cuenta incluso los rivales que tiene alrededor o la colocación de la pelota para el mejor o peor golpeo. Así pues, el ‘7’ apenas ha hecho temblar al rival, muy lejos de Leo Messi que ya ha provocado 2,72 tantos.

Ansu Fati, paradójicamente, solo suma 0,62, pero ha sido capaz de convertir tres. Esto viene a decir que ha sido capaz de marcar goles que la estadística no contempla como claras ocasiones. Griezmann no solo es superado por las dos grandes estrellas (al menos, de momento) del cuadro de Koeman. Coutinho, desde la mediapunta, ha generado 1,1. Trincao, desde el banquillo, 0,3. Sin tener datos de lo sucedido con Francia, es evidente que la cifra cambia. Sin ir más lejos, con dos tantos en tres partidos, cuando en Can Barça ni siquiera ha conseguido aún generar un tercio de gol.

Deschamps sale en su defensa

Más allá de la comodidad del propio futbolista, Didier Deschamps también ha dado su visión sobre la naturaleza de Griezmann: «Si hiciese comentarios al respecto no creo que Koeman estuviese muy contento. No hablo de lo que pasa en los clubes, ni en el Barcelona ni en ningún otro. A Antoine lo han puesto en la derecha, algo que ya ha pasado en más ocasiones. Y no es por la manera de pensar de Koeman, pues en su día le dijo que no entendía por qué en el Barça no lo ponían por el centro. No es lo mismo lo que le dijo que lo que está haciendo, pero entiendo que hay movimientos de jugadores y todos deben adaptarse. Conozco muy bien a Antoine. Yo también lo tuve que escorar y se adaptó porque es generoso y corre mucho. Pero es el centro donde es más eficaz y más determinante para el equipo».

En Francia, Griezmann se siente respaldado y feliz y así lo muestra también en el terreno de juego. Es su ‘lado A’, el que también quiere mostrar en el Barcelona pese a todos los contratiempos. El futbolista siempre tuvo claro que se quería quedar y hacer valer su decisión de marcharse del Atlético de Madrid, con todo el revuelo que aquello provocó. El primer año fue una transición para él y ya sin Luis Suárez, se esperaba la explosión definitiva para esta campaña 2020-21. Por el momento, dicha explosión solo la muestra en su equipo nacional. El parón de selecciones sirve para tomar apuntes y Koeman debe hacerlo si quiere ver al mejor Antoine, el de la ‘cara A’, celebrando goles en el Camp Nou.

Dembélé, voluntario forzoso

Ousmane Dembélé estuvo a minutos de irse en el límite del cierre del mercado al Manchester United pero finalmente el francés no vio clara la operación a pesar de que su técnico, Ronald Koeman, le había dejado claro que no tenía previsto contar con él. No obstante, al frustrarse el traspaso, el holandés anunció que iba a contar con el francés mientras formara parte de la plantilla. El sábado en Getafe podría tener una oportunidad en el que podría ser su último tren en el Barcelona.

Dembélé fue noticia la semana pasada porque acudió a entrenar en solitario a la Ciutat Esportiva del Barcelona en los días en los que el resto de sus compañeros que no estaban concentrados con sus selecciones disfrutaban de día libre. Ese gesto se interpretó como un cambio de actitud del francés que trataba de reafirmar su compromiso con el equipo para tratar de convencer a su entrenador. Nadie niega que esa fuera la intención del extremo francés, pero lo cierto es que Dembélé ejerció de voluntario forzoso.

Según explicó el periodista Lluís Canut en el programa Onze de Esport 3 que “Dembélé no fue de forma voluntaria a entrenar sino que eran unos deberes que le había dejado pautados Ronald Koeman. No era un entrenamiento de castigo sino una sesión para recuperar los entrenamientos pendientes de principio de temporada, cuando estuvo lesionado y no pudo llevar a cabo la carga de trabajo necesaria”.

Es decir, que Koeman se ha propuesto recuperar a Dembélé en la medida de lo posible mientras siga en el equipo y ha impuesto el pragmatismo.

Se da la circunstancia de que este sábado el Barcelona visita el campo del Getafe después de un parón por compromisos de las selecciones nacionales que podría darle al jugador francés una nueva oportunidad en su irregular carrera en el Barcelona. Podría ser el último tren para Dembélé.

Ansu Fati, titular hasta ahora en la banda izquierda del ataque barcelonista, ha jugado los tres partidos que ha disputado la selección española y es más que probable que rote de cara al partido del sábado. A Koeman se le abre un abanico de soluciones para cubrir la hipotética baja del joven delantero. Una sería la de colocar a Coutinho por la izquierda y sacarle del puesto de media punta en el que está convenciendo al técnico. En el caso del brasileño hay que ver también en que estado regresa de sus dos partidos con Brasil. Coutinho fue el jugador que más tarde jugó de todos los internacionales blaugrana al disputar en Lima un encuentro ante Perú.

Otra opción pasaría por colocar a Pedri o cambiar de banda a Trincao o Griezmann, pero no hay duda que el recambio más natural seria alinear a Dembélé o incluso al canterano Konrad de la Fuente, futbolista que en su día el entrenador puso por delante del internacional francés en su lista de preferencias.

No parece que Dembélé vaya a tener muchas más oportunidades. Tras el plan de trabajo que le impuso Koeman, ahora se le presenta al voluntario forzoso una oportunidad clave en su carrera.

Mensaje de Koeman: «Es bueno tener un 9 para tener otro plan»

¿Qué sensación le deja el partido?

Estoy contento de la primera parte. Cuatro goles, ritmo, cambio de posiciones arriba…. Una gran primera parte.

Ansu ha estado demoledor.

Es un jugador joven que tiene que buscar su regularidad en su juego y en su rendimiento. Ha demostrado que tiene un gran futuro y estoy contentísimo después de su partido de hoy. Una de mis críticas en el amistoso ante el Elche es que su rendimiento no había sido óptimo y le he dicho que hoy sí, que ha hecho un gran partido. Su profundidad ha sido enorme. Hemos aprovechado su calidad porque lo sabemos.

¿Hasta qué punto es importante el dibujo?

Lo importante es si tienes el tipo de jugadores para jugar con ese sistema y creo que sí. Lo único que no ha salido bien en la segunda parte fueron las pérdidas en la segunda parte, pero vamos a coger el ritmo óptimo.

¿Le cuesta a Griezmann?

Es una posición desde la banda derecha hacia dentro. En nuestra manera de pensar no tiene por qué jugar fuera, sino dentro. Estoy contento con su trabajo y con su rendimiento. A mí no me importa que marque.

¿Quiere una referencia?

Siempre es bueno tenerlo para tener otro plan pero podemos jugar sin un nueve claro en el campo.

Cerco a la Messidependencia

Más allá de los datos, fue fácil ver a bote pronto en el Barça-Villarreal que, cuando Koeman hablaba de evolución en el equipo, se refería a un Barça que quiere pasar página de aquel en el que Messi era principio y final del equipo. En los primeros 20 minutos, el argentino, colocado como falso nueve pero con absoluta libertad de movimientos, apenas tocó seis balones. En esos 20 minutos, el Barça ya iba 2-0 y había puesto el partido de cara.

Messi dio 54 pases buenos durante el partido por 44 de Coutinho y 39 de Ansu. Y eso, que el brasileño y el guineano jugaron 20 minutos menos. Hasta que el argentino dejó su posición como delantero y bajó metros para relacionarse con el balón porque se aburría (y eso no es necesariamente bueno porque perdió nada menos que 15 balones), el Barça fue un equipo más coral en el que, claramente, Coutinho ha ganado protagonismo. Su acción en el 2-0, cuando no buscó a Messi sino que lideró una transición primorosa en la que condujo con elegancia y fue dejando defensas atrás hasta dividir el balón justo en el momento necesario a Ansu, habla de un futbolista nuevo. «Me gusta Coutinho», dijo Koeman en la rueda de prensa previa al partido, enviando un mensaje claro de voluntad de recuperación.

Pero no fue sólo Coutinho. También Ansu, que se jugó varios mano a mano sin necesidad de mirar al argentino. O Alba, que por primera vez en años miró otras opciones cuando llegó al área. A veces, hasta cuando miró a Messi no lo encontró porque, como en el 1-0, Ansu llegó como un obús para reventar el balón contra la red de Asenjo. Alba, por cierto, fue el futbolista que más pases dio en el Barça y que más oportunidades de gol creó.

El mapa de calor también habla de un Messi nuevo. El argentino había desaparecido la temporada pasada del área, que casi ni pisaba. Se había acomodado en una posición cercana a la del ‘6’. Un puesto de interior derecho por el que pasaban todos los balones en una suerte de Messicentrismo que se había exagerado con Valverde, pero que en los dos primeros años del Txingurri había funcionado porque el argentino estaba cerca del área y decidía partidos. Lejos de la portería, sin embargo, y con menos físico que en años anteriores, Messi se convertía en más previsible y menos peligroso. Más si luego era necesario esperar a que llegase al área. Messi, según el mapa de calor del partido de este domingo, pasó más tiempo en el área. La rotación en los cuatro puestos de arriba, ordenada por Koeman, también le permitió moverse por zonas intermedias más cómodas. Pero el holandés no quiere que viva allí y que, si se descuelga, lo haga con algún sentido.

La cuestión que queda en el aire es qué pasará si, como pidió Koeman al final de partido, el Barça acaba fichando un nueve, aunque sea móvil, como Depay. Porque Messi empezó ahí el partido. Probablemente, el sacrificado fuese Griezmann. Porque Coutinho, de momento, es inamovible ahí y su recambio es Pedri. Cuando no jugó de delantero centro esta pretemporada, Messi actuó en la posición de falso siete. Hay cosas que empiezan a cambiar en el Barça. Koeman pone cerco a la Messidependencia.

Koeman no da tregua: ni un día de descanso esta semana

El proyecto de Ronald Koeman no pudo empezar mejor. La rotunda victoria (4-0) ante el Villarreal en el Camp Nou supone un paréntesis a las convulsas semanas que viene arrastrando el club, sobre todo tras la humillación en Lisboa ante el Bayern en la Champions, hace ahora casi un mes y medio.

El técnico holandés ha preparado una semana intensa de trabajo para su equipo, sin ningún día de descanso y con dos partidos de LaLiga por disputar: el equipo viaja el jueves a Vigo para jugar contra el Celta y recibe al Sevilla el domingo en el Camp Nou. Dos rivales de máxima exigencia que marcarán el tono real del equipo de Koeman.

El equipo se ejercitó ya esta mañana en la Ciutat Esportiva, con la novedad del delantero danés Martin Braithwaite, que se entrenó una parte con el grupo. El atacante está en la recta final de su lesión en el recto anterior del cuádriceps de la pierna izquierda y podría recibir el alta en los próximos días. Si bien puede que contra el Celta sea un poco precipitado, ya que sólo habrá realizado una sesión completa con el equipo, sí que contra el Sevilla podría estar a disposición del técnico holandés.

Ahora mismo, siguen en la enfermería, el portero Ter Stegen, el defensa Samuel Umtiti y el centrocampista Matheus Fernandes, además del central Jean Clair Todibo, que se ejercita aparte.

El equipo tendrá sendas sesiones de trabajo, tanto el martes como el miércoles, aunque el jueves no habrá entrenamiento matinal, ya que el equipo estará viajando a Vigo. Hay que recordar que desde la llegada de Koeman se ha recuperado un hábito que instauró Luis Enrique: los entrenamientos de activación el mismo día del partido. El viernes se ejercitará por la tarde y el sábado nueva sesión matinal, que tendrá como colofón el mismo día de partido, con una sesión de activación, antes del partido ante el Sevilla en el Camp Nou.

Así pues, al equipo le esperan seis entrenamientos y dos partidos esta semana. Después, los internacionales marcharán con sus selecciones y no se reiniciará la competición hasta el fin de semana del 17 y 18 de octubre, con la visita del Barcelona al siempre complicado campo del Getafe. Será un auténtico ‘tour de force’ para los blaugrana, ya que unos días después se estrenará en la primera jornada de la liguilla de la Champions –el sorteo está previsto este jueves 1 de octubre– y ese mismo fin de semana se jugará el Clásico en el Camp Nou.

1×1 Barcelona: Trincao maravilla, Messi resuelve y Griezmann desespera

Neto: Junto a Araujo fue el único que jugó los 90 minutos. Al portero brasileño se le ve aún con algunos problemas de confianza en algunas acciones, pero es evidente que está ganando enteros con el paso del tiempo. En el gol de Samu Sáiz no pudo hacer nada.

Sergi Roberto: No está teniendo una pretemporada brillante, pero está cumpliendo al menos con el guion. Por ahora, Koeman no lo ve como centrocampista, ya que ha jugado los dos amistosos como lateral derecho.

Araujo: El central del filial cumplió con creces. Rápido en la ejecución y en la anticipación. Apunta a ser un complemento importante para esta posición en la plantilla.

Piqué: Cambió su posición, jugando como central izquierdo. Tuvo algunos problemas para frenar a Samu Saiz. En la jugada del gol estaba descolocado porque el error de De Jong le pilló desprevenido.

Alba: Cumplió con el expediente y poco más. No se le puede reprochar nada, pero se le echan de menos aquellas combinaciones con Messi y sus incorporaciones en ataque.

Sergio Busquets: Al de Badia se le vio más cómodo al estar más protegido en el mediocampo. Combinó sin problemas para romper líneas enemigas. Mejoró respecto a su versión ante el Nàstic.

De Jong: El borrón en la jugada del gol del Girona, con el fallo absurdo en su pase atrás que propició el contragolpe del rival, no debe empañar un partido notable del holandés, que volvió a brillar jugando en el doble pivote y recogiendo el balón entre los centrales.

Trincao: Espectacular. El portugués se está convirtiendo en la gran revelación de la pretemporada. Todo lo que hace tiene sentido, su cambio de ritmo es endiablado y su uno contra uno letal. Además fue generoso en la ejecución del primer gol con su asistencia a Coutinho. Brindemos porque por una vez parece que un fichaje de la secretaría técnica apunta a acierto completo.

Messi: Al argentino se le vio más dinámico y participativo que en el primer partido. Marcó dos goles, uno con la derecha y otro con la fortuna como aliada al rebotar en un rival que desvió el balón, pero lo más importante es ver al argentino venir a recoger el balón e intentar dinamizar el juego abriendo por las bandas o regateando al borde del área. En el primer gol también participó con un gran pase al espacio a Trincao.

Coutinho: Puede que el gran problema del brasileño sea su falta de regularidad, pero lo cierto es que se le aprecian brotes bordes interesantes. Marcó un gol, que se lo dio hecho Trincao, y envió un balón al larguero tras desviarlo un rival. Le falta un poco más de convicción en su juego porque de talento va sobrado.

Griezmann: El francés sigue totalmente perdido. Participa poco y cuando tiene el balón ralentiza el juego más que otra cosa. Koeman sigue buscando su posición ideal, pero parece que tienen serios problemas para encontrarlo. Por ahora, en estos dos partidos, deambula más que otra cosa.

CAMBIOS:

Semedo: Jugó sin estridencias ni tampoco errores.

Pedri: El canario tiene ‘duende’. Todo lo que hace respira talento y genialidad. Lástima que en esta ocasión Koeman sólo le pusiera en el campo treinta minutos. Está siendo, junto a Trincao, la gran revelación de esta pretemporada.

Braithwaite: El danés sigue demostrando su profesionalidad y compromiso, pese a que su futuro se atisba lejos de Barcelona.

Junior: El lateral izquierdo estuvo correcto. Con la que le cayó la temporada pasada, está claro que eso es un elogio.

Lenglet: Partido sin mucha exigencia para el francés.

Dembélé: El extremo francés jugó en la banda derecha. Como siempre, combinó acciones interesantes con otras totalmente desesperantes. Envió un balón a las nubes tras un buen slalom.

Aleñá: Buen papel del centrocampista, que sigue dándole motivos a Koeman para su continuidad.

Riqui Puig: El centrocampista siempre tiene cosas que ofrecer y nunca decepciona. Junto a Pedri, nos hubiera gustado verle más minutos.

Konrad: Tiene descaro. Para un jugador de su edad eso siempre es un ‘plus’.

Los suplentes ‘sudaron’ media hora más después del partido

De los 23 futbolistas que entraron en la convocatoria para el amistoso ante el Girona, un total de doce se quedaron en el banquillo y en las gradas esperando entrar en la segunda parte. De hecho, sólo salieron nueve más por decisión de Koeman, por lo que finalmente los porteros Iñaki Peña y Arnau Tenas, junto al central Jorge Cuenca, se quedaron sin participar en el partido. El resto de suplentes -Semedo, Junior, Lenglet, Riqui Puig, Aleñá, Dembélé, Braithwaite, Pedrio y Konrad- jugaron un total de treinta minutos.

Al acabar el partido se produjo una imagen curiosa, ya que el staff del técnico holandés improvisó un entrenamiento en el mismo campo Johan Cruyff con los jugadores suplentes y los que no habían participado. Primero hicieron un partidillo en medio campo y luego uno estiramientos finales con carrera continua para poner punto y final a la sesión.

El propio Koeman explicó que se trataba de una pauta de trabajo ya prevista: “Han participado treinta minutos y ahora les toca entrenar otros treinta para igualarse con el resto de sus compañeros que han sumado sesenta minutos”.

El equipo tiene previsto volver a los entrenamientos este jueves a las 11 horas para preparar el tercer amistoso de la pretemporada, el sábado en el torneo Joan Gamper ante el Elche. Para este partido, Koeman podría recuperar ya a Pjanic y Fati.

Wijnaldum, a precio de saldo

El Barcelona ya sabe el precio de Giorgino Wijnaldum. El centrocampista holandés está en la órbita del club para el nuevo proyecto de Ronald Koeman, y según la prensa inglesa, tiene un precio que le hace muy apetecible.

El Daily Mail asegura que el Liverpool pedirá tan solo 17 millones de euros por el centrocampista todoterreno de 29 años (cumplirá 30 en noviembre), una cifra sin duda marcada por la crisis provocada por la pandemia, y muy inferior al valor de mercado del futbolista, unos 40 millones según la web especializada Transfermarkt.

Wijnaldum llegó al Liverpool en 2016 procedente del Newcastle United. Desde entonces ha sido uno de los jugadores importantes en esta pequeña ‘época dorada’ del club, en la que se ha vuelto a conquistar la Premier y la Champions. La temporada pasada disputó un total de 48 encuentros, siendo titular en 41 de ellos, buena muestra de la importancia que tiene el futbolista para Jurgen Klopp.

Por eso sorprende aún más el bajo precio del jugador, teniendo en cuenta además, que es conocido por todos que es un jugador muy utilizado por Koeman como seleccionador. De hecho, durante su etapa al frente de la ‘oranje’, Wijnaldum solo se perdió dos amistosos, siendo titular en el resto de encuentros.