La arenga de Messi ante el Betis: «Vamos a defender juntitos, eso nos hace fuertes»

Leo Messi volvió a ejercer de capitán no sólo en el terreno de juego sino también fuera. El partido estaba igualado a dos y las espadas en todo lo alto, cuando el delantero aprovechó la espera en el túnel de vestuario del Benito Villamarín para animar a sus compañeros con una arenga corta pero contundente. «Dale, venga, vamos a meter nosotros», empezó Leo, con Sergio Busquets, Sergio Roberto. Ter Stegen y Junior Firpo flanqueando al jugador. El único que faltaba durante el discurso motivacional de Messi fue Arturo Vidal, que llegó unos segundos más tarde.

Evidentemente Leo se estaba refiriendo al partido de Copa ante el Athletic de Bilbao (1-0) en San Mamés del pasado jueves. Un partido, que pese a la eliminación, el equipo mostró durante muchos minutos una imagen de conjunto sólido y ordenado en el campo, llegando a dominar ampliamente al rival.

En cualquier caso, parece claro que el discurso motivacional de Messi tuvo sus efectos positivos: el equipo mantuvo la compostura ante las acometidas del rival -apenas remataron entre los tres palos de Ter Stegen- y fue capaz de crear muchas ocasiones ante la portería de Joel, siendo finalmente el central Clement Lenglet quien acabara llevándose el premio, marcando un gol de cabeza que acabó dando a la postre la victoria y los tres puntos al Barcelona.

Entrenador nuevo, gol de Messi

No es el año más goleador de Messi. Después de un inicio salpicado de lesiones que le impidió marcar hasta la jornada número ocho ante el Sevilla, supo encadenar una racha fenomenal de doce goles en ocho partidos. Sin embargo, en los últimos cuatro partidos de Liga sólo ha sido capaz de hacerle un gol al Alavés. Se secó ante la Real, en el Clásico y en el derbi contra el Espanyol.

Messi, de hecho, tiene casi imposible meterse ya en la lucha para ganar su séptima Bota de Oro. Con 13 goles y 26 puntos, está a siete goles y catorce puntos de Ciro Immobile, actual líder de la tabla de goleadores europeos por delante de Robert Lewandowski. Sin embargo, el argentino sí ha sido capaz de soportar la primera plaza en la tabla de goleadores de LaLiga.

Es difícil adivinar cuál será la reacción de Messi a este cambio de entrenador, el quinto que vive desde que está en el Barça, donde ha sido dirigido por Rijkaard, Guardiola, Tito Vilanova, Tata Martino, Luis Enrique y ahora Quique Setién. Con los últimos, el argentino ha hecho casi costumbre darles la bienvenida con goles. Messi marcó en el debut con Tito Vilanova. En la Supercopa de 2012 (gol en un 3-2 al Madrid) y en LaLiga (dos goles en un 5-1 a la Real). Con Martino, hizo un doblete en el debut oficial en LaLiga 2013-14 del técnico argentino (7-0) al Levante. Con Luis Enrique, marcó en el primer partido de Liga de la campaña 2014-15 (otro doblete en un 3-0 ante el Elche). Finalmente, también le hizo un gol de penalti al Madrid en el primer partido oficial de Ernesto Valverde al frente del Barça en plena depresión por la marcha de Neymar.

A Messi se le ha visto sonriente en los primeros entrenamientos con Setién, que le ha dedicado palabras de admiración desde el primer día, pero que también aseguró que sabría mantener la distancia y estar en su sitio cuando llegase el momento. Messi no es un jugador fácil para los técnicos. Quiso a Rijkaard más con el tiempo que en el momento (le disgustó no estar en la final de la Champions de 2006), vivió de más a menos con Guardiola, apreció a Tito, soportó a Martino y con Luis Enrique tuvo la relación más extraña. Quiso forzar su salida después de la tormenta de Anoeta en enero de 2015 y acabó fundido en un abrazo con él en el adiós. «Está muy cerca de Guardiola», ha llegado a decir en alguna ocasión. A Valverde lo respetó hasta el final, pero es cierto que con el poder absoluto que tiene en el club, no evitó su destitución. Tal vez porque vio que al equipo le hacía falta una sacudida que, espera, le dé Setién. Veremos si también al cántabro lo recibe con un gol.

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Oblak se sienta a la mesa de Messi

Tan determinante como un nueve. O más, a tenor de lo visto. Oblak recibió ayer en herencia el brazalete de capitán de un Koke que estaba renqueante y el esloveno demostró que no le viene grande ese encargo del vallecano. El abrazo en las entrañas del King Abdullah con Simeone fue elocuente. Casi tanto como las felicitaciones que recibió de los jugadores del Barcelona, Messi, entre ellos. Y es que el portero esloveno fue la boya a la que se abrazó el Atlético para después protagonizar un acto de fe marca registrada del equipo de Simeone.

Pero primero fue Oblak quien miró a los ojos a Messi y compañía. Encajó, sí, pero su antológico agigantamiento no solo mantuvo al Atlético en la carrera por la semifinal sino que también colaboró para desquiciar al Barcelona. Las dos manos a Bardhi de hace unos días estaban todavía frescas antes de que el esloveno comenzara su recital. Y eso que Suárez le dejó un recadito con la cadera al cuarto de hora de partido. Tuvo que ser atendido. En el 22’ se lució ante Messi, que remató a bocajarro. Sacó la pierna para evitar el primero.

Solvente, como siempre, descolgando centros, en el 39’ hizo gala de su conocimiento de Griezmann. Le negó el gol en una salida rapidísima para dejarle sin tiempo ni espacios para localizar el disparo ni para intentar el dribbling. A renglón seguido, tapó acertadamente un remate de primeras de Suárez. En el segundo tiempo mantuvo el tipo, después del empate de Messi. Para entonces el Barcelona era ya un vendaval. El argentino le probó en el 55’, con un remate centrado y Oblak ni se inmuto. Tiró de colocación. Después le volvió a cerrar la puerta Griezmann adivinándole la vaselina que intentaba. Eran minutos de sufrimiento y las embestidas de una de las delanteras más goleadoras del mundo se veía frenada en las manos del esloveno.

Hasta encajando transmitió voluntad de pelea al Barcelona. Griezmann consiguió superarle en el 62’, al recoger el rechace en el área pequeña después del póster que Oblak le hizo a Suárez en un cabezazo potentísimo. En el 66’ repitió ante el uruguayo con una mano buenísima abajo. El charrúa pareció identificar el último foco de resistencia y mantuvo otros dos encontronazos más con el portero, llegando a temerse por su estado físico. Algo que soliviantó al propio Simeone que reclamaba protección para su portero. Oblak y el Atlético venían de ceder ante el Barcelona en el Metrolitano por una genialidad de Messi, pero esta vez fue el meta el que se sentó a su mesa para inclinar el duelo a favor rojiblanco. Por si hay dudas, fue su partido con más paradas en la temporada actual.

Messi, Ter Stegen, De Jong y Piqué, los mejor puntuados por nuestros lectores

Leo Messi, Marc -André ter Stegen, Frenkie de Jong y Gerard Piqué son los futbolistas del Barça que mejor valoración obtienen tras la primera mitad de la temporada a tenor de los resultados de una encuesta activada en nuestra página web a finales de diciembre.

El genio argentino tiene un consenso espectacular con un 10 para el 70% de los participantes y un 9 para el 19%. Pese a haber estado un mes de baja al inicio de la campaña, ya es el máximo artillero de la Liga con 13 dianas y clave en el liderato del equipo barcelonista.

Ter Stegen, decisivo con paradas de mérito en muchos encuentros, también cuenta con el respaldo mayoritario de la afición. Un 37% le da un 9 y un 31% le califica con el 10 por un 8 para el 21%. El portero germano cumple su sexta temporada en el Barça a sus 27 años demostrando cada curso el acierto de su contratación por solo 12 millones de euros.

Frenkie de Jong es el fichaje de esta campaña que más satisface. El holandés llegado del Ajax no baja del 8 para el 81% de los participantes en la encuesta. Un 37% le da un 8, un 33% le valora con un 9 y un 11%, con un 10. Nadie le puntúa por debajo del 5. Antoine Griezmann, el otro refuerzo de campanillas del pasado verano, tiene margen de mejora para los seguidores culés. Un 33% le da un 7, un 18% le puntúa con un 8, un 4% le califica con un 9 y un 5%, con la máxima nota.

También Gerard Piqué recibe el aplauso de los lectores, de los que un 33% le dan un 8, un 23% le valoran con un 0 y un 6%, con un 10. Su compañero en el eje de la defensa, Clément Lenglet, obtiene otra nota alta con un 8 para el 34% y un 7 para el 31% y un 9 para el 11%. Luis Suárez, autor de 10 goles en la Liga, recibe el 8 para el 29%, el 9 para el 21% y el 10 para el 10%.

Ivan Rakitic tiene un 7 como calificación más elegida al igual que Arturo Vidal, Sergio Busquets, Sergi Roberto, Jordi Alba, Carles Pérez y Neto, mientras Ansu Fati, revelación de la campaña, se dispara al 8 para el 31% y llegando al 9 para el 18% y al 10 para el 16% de los lectores.

Entre los que más decepción han provocado en los cinco primeros meses de la temporada destaca Ousmane Dembélé debido a sus constantes lesiones sobre todo. El francés tiene como mejor nota un 5 (21%) seguido de un 4 (19%). Tampoco Junior Firpo acaba de convencer al recibir un 5 de nota más votada, por el 35% de los participantes en el sondeo.

Contacto Barça-Messi para la renovación de su contrato

Según informó Mundo Deportivo este miércoles, el Barça ya se ha puesto de manera física en contacto con Jorge Messi, padre de Leo, para empezar las conversaciones para la renovación de su contrato, que termina en junio de 2021. Es un pasito más en un proceso que debe acabar con la ampliación de contrato del futbolista. Bartomeu ya ha dicho en repetidas ocasiones que Messi terminará en el Barça «cuando quiera» y que espera que renueve su contrato más de una vez todavía, pero que su objetivo como presidente no puede ser otro que firmarle una renovación más antes de terminar su contrato.

Por su parte, Messi, que tiene una cláusula en su contrato desvelada en su día por el diario El País según la cual puede abandonar el Barça a final de esta temporada si lo desea, tranquilizó a la afición azulgrana después de recibir su sexto Balón de Oro. Primero dejó caer que el final de su carrera está más cerca, pero luego dijo que se vía jugando varios años en la élite y que su compromiso con el club y el amor a la camiseta iba más allá de un papel firmado.

Messi, elegido mejor jugador de noviembre en LaLiga

Leo Messi ha sido elegido como mejor jugador del mes de noviembre en LaLiga Santander por delante de Karim Benzema y Álvaro Morata, los otros dos aspirantes a llevarse el premio.

El crack argentino suma su segundo premio esta semana después de que el pasado lunes recibiese su sexto Balón de Oro en París. Cuatro goles y una asistencia, con actuaciones muy destacadas ante rivales como Atlético de Madrid o Celta de Vigo han sido claves para que el diez azulgrana se haya llevado el premio.

Leo Messi, año XVI

El argentino vuelve con algunas incógnitas: su recibimiento a Griezmann, su discurso para el Gamper y su estado de ánimo para el curso. Se juega el Balón de Oro.

Leo Messi, año XVI

Leo Messi, 32 años, empieza esta semana su pretemporada número 16 con el Barça. Aquel chico imberbe que en la temporada 2004-05 miraba con admiración a Deco y Ronaldinho con sólo 17 años es ahora el jugador más importante de la historia del club y su capitán. Hay mucha expectación por la temporada del jugador de Rosario, que lógicamente empieza a ver más cerca el final de su carrera. Pero también por su pretemporada, con algunas incógnitas por resolver. La más urgente, por los ríos de tinta que han corrido, es su recibimiento a Griezmann. De cara al exterior no habrá problemas. Messi es el capitán del Barça y es fácil pensar que a partir de este martes o de cuando se incorpore al grupo, haya fotos de buena sintonía con el francés. No tendría por qué ser extraño, aunque otra cosa es cómo gestione el argentino a nivel interno la llegada del Principito por su espantada de hace un año y, especialmente, porque su hueco puede ser el que impida volver a Neymar, íntimo y miembro de la camarilla de Messi.

Pero hay más. Messi, jugador que vive en su planeta y en ocasiones es tan poco expresivo en el campo, recibió tres golpes durísimos a final de la temporada pasada, especialmente el de Liverpool por inesperado. Pero también el de la final de Copa ante el Valencia y la eliminación de la Copa América que hizo aflorar su cara más reivindicativa con su tremenda ataque a la CONMEBOL que todavía está pendiente de sanción. Un buen termómetro para saber cómo está Messi será su discurso en el Gamper. El de la temporada pasada subió la temperatura del barcelonismo cuando prometió hacer «lo posible» por devolver la copa «linda y deseada» al Camp Nou. Pero la Champions se resistió por una noche maldita en Anfield. Messi, no obstante, sabe que el estado de ánimo del barcelonismo depende, básicamente, del suyo. Después de donde dejó el listón la temporada pasada, es difícil pensar que decepcione con palabras huecas. Veremos.
Pese a sus 32 años, casi lo que menos se pone en duda de Messi es su rendimiento. La temporada pasada jugó 51 partidos en los que marcó 51 goles, repartió 5 asistencias y ganó 35 partidos, empató 11 y perdió 5, dos de ellos lamentablemente para él muy decisivos. El argentino igualó en Pichichis al inolvidable Zarra y ganó su sexta Bota de Oro. Los primeros meses de competición serán claves para el argentino en su pelea por su sexto Balón de Oro, en el que sólo Virgil Van Dijk, central del Liverpool, aparece como el único rival serio junto, tal vez, a Cristiano Ronaldo. Van Dijk dejó clara su visión después de ganar la Champions: «Messi es el mejor jugador del mundo y se merece el Balón de Oro siempre». Puede haber sido la mejor campaña de publicidad para el argentino, que no obstante deberá tener unos primeros meses convincentes. Es posible que en ningún año como en este, los primeros meses sean tan decisivos para la conquista del Balón de Oro. El trofeo a mejor jugador del curso de la UEFA puede ser un buen termómetro.
Finalmente, está por ver también qué papel juega Messi en las próximas dos semanas, en el posible fichaje de Neymar. El argentino compartirá avión con el presidente, Josep Maria Bartomeu, rumbo a Miami, la ciudad donde se rompió el tridente en aquel famoso Superclásico contra el Madrid. Messi quiere que vuelva el brasileño y así se lo ha hecho saber al presidente. El último triplete del Barça llegó con Neymar, Messi tenía la sensación de que cuando él no estaba Neymar podía llevar el peso del equipo, algo que ni Dembélé ni Coutinho son capaces de hacer. Y, sobre todo, Messi le lanzó una frase para convencerlo de que no se fuera al PSG que igual todavía está vigente: «Yo te haré Balón de Oro». El fútbol siempre renueva ilusiones, así que el año 16 de Messi en el Barça también promete emociones fuertes.