El protocolo médico de Luis Suárez para recibir el alta

Luis Suárez avanza a pasos agigantados hacia su objetivo de recibir el alta médica tras operarse el menisco externo de la rodilla derecha el pasado 12 de enero. Sus sensaciones son inmejorables, tras los diez días que lleva ejercitándose en la Ciutat Esportiva. Primero, de forma individual y, desde el pasado lunes, en grupos reducidos. Es evidente que el confinamiento de dos meses le abre al charrúa las puertas a poder ayudar al equipo en el tramo final de la temporada, algo que parecía muy complicado a principios de año cuando le pronosticaron unos cuatro meses de baja.

Sin embargo, aún le quedan al delantero uruguayo unas cuantas etapas por quemar antes de recibir el alta médica que le permita regresar a la competición. Para empezar, antes de que los médicos le den el alta definitiva, Luis Suárez tendrá que pasar un control serológico para comprobar si tiene anticuerpos del coronavirus, posteriormente tendrá que forzar y probar sus sensaciones reales cuando se permitan los entrenamientos colectivos y, si son positivas, entonces será el doctor Ramon Cugat, el cirujano quien le realizó la artroscopia, quien dé el OK, junto a los galenos blaugrana para poder regresar a la competición.

Evidentemente a día de hoy todo apunta que Luis Suárez estará totalmente recuperado de cara al 12 de junio, fecha presumible para la reanudación de LaLiga. De hecho, habrán pasado cinco meses desde su operación, cuando el pronóstico inicial era de cuatro, por lo que habrá tenido un mes ‘extra’ para acabar de pulir su puesta a punto. En todo caso, nadie en el Barça quiere poner fechas. Los doctores son conscientes de que un traspié podría dar al traste con todo el trabajo realizado anteriormente. Las sensaciones son muy buenas y todo apunta que su regreso está muy cerca, pero también es cierto que los entrenamientos aún están teniendo una carga de trabajo muy suave y no será hasta que regresen los entrenamientos colectivos, y los técnicos puedan plasmar en el campo situaciones más reales, cuando se evaluará el estado real de la rodilla derecha de Suárez.

Mimos para los treintañeros

El Barça tiene hasta ocho treintañeros que van a tener cuidados especiales en este regreso individual a los entrenamientos, mucho más después de la tempranísima lesión de Samuel Umtiti. De los ocho futbolistas que han pasado el umbral de los 30 años, seis han sufrido lesiones esta temporada. Las más graves, las de Suárez (sóleo y menisco de la rodilla derecha, operación incluida en enero); Alba (tres lesiones musculares, dos en la pierna izquierda y una en la derecha); Messi (lesión y recaída en el sóleo de la pierna derecha); y Neto (fractura del escafoides de la mano izquierda y lesión en el tobillo izquierdo). Rakitic ha tenido problemas en el tendón de Aquiles y Piqué, en el gemelo izquierdo y el tobillo de la misma pierna). Sólo Vidal y Busquets han sobrevivido con problemas leves. El chileno sufrió un golpe en la pierna izquierda antes del partido contra el Levante; y Busquets tuvo mareos el día del Slavia de Praga y fiebre antes del Clásico de diciembre ante el Madrid, en el que no estuvo en el once.

Setién se siente optimista porque considera una ventaja que los primeros entrenamientos sean individuales. Eso permitirá que cada uno de los veteranos haga un trabajo específico y que la readaptación resulte más sencilla para cuando llegue el momento de entrenarse en grupo. Es fácil ver en las pretemporadas cómo los jugadores más jóvenes (ahora sería el caso de Ansu, pero también de Semedo, Júnior, De Jong) cogen la forma mucho antes que los veteranos. La diferencia salta a la vista y, en ocasiones, esa diferencia en la puesta a punto puede ocasionar problemas físicos. Por eso, esta primera fase de entrenamientos en el Barça tendrá mucho que ver con el trabajo que habitualmente suelen llevar los preparadores físicos cuando avanza la temporada, en el que cada jugador demanda una preparación específica que, en este caso, se podrá llevar desde los primeros días.

El caso de Alba es uno de los que más preocupa, porque si la competición se reanuda puede estar sometido a partidos cada tres días. La sobrecarga del bíceps femoral es una amenaza para sus roturas. Puede que Júnior tenga protagonismo especial si la temporada acaba completándose para completar al lateral. Suárez ya ha declarado, por su parte, que necesita probarse en los giros y en el contacto con los compañeros pero, aparentemente, su recuperación ha sido perfecta. Messi también ha trabajado intensamente durante el confinamiento. Sabe que, camino de los 33 años, necesita protegerse mucho. El sóleo le ha empezado a atacar este año; y ha sabido soportar sus viejas molestias en el abductor. Por supuesto, será uno de los jugadores en los que se centren las atenciones. Ha aparecido finísimo en el regreso, ejemplar como siempre.

Piqué, Busquets o Vidal han demostrado tener un físico privilegiado. Los dos primeros tienen un tren inferior que les ha evitado muchas lesiones musculares. El chileno, directamente, es un «salvaje» como le definió Eder Sarabia. El que ha bajado el tono este año ha sido Rakitic, después de unas temporadas espectaculares. El croata tuvo un gran detalle con el club en noviembre, cuando pese a no contar demasiado con Valverde renunció voluntariamente a jugar con Croacia para recuperarse de unas molestias en el tendón de Aquiles. Eso le permitió arrancar a jugar, y bien, aunque luego se volvió a parar un poco.

A día de hoy, y pese a incorporaciones clave a la columna vertebral del Barça como Ter Stegen, Lenglet, De Jong o Griezmann, los treintañeros siguen llevando la voz cantante del Barça y de sus cuidados y su rendimiento dependerá el futuro del Barça en Liga y Champions si es que la temporada se reanuda.