Dembélé completa su primer entrenamiento con el grupo seis meses después

Desde el 2 de febrero del 2020 que Ousmane Dembélé no disfrutaba de la sensación de completar un entrenamiento. Más de seis meses después, el delantero francés pudo finalizar una sesión con el resto de sus compañeros y teniendo buenas sensaciones. Durante este tiempo, el jugador ha sufrido una rotura total del tendón del bíceps femoral de la pierna derecha, una operación en Finlandia, su exclusión en LaLiga y una durísima recuperación, agravada por una pandemia. Sin embargo, tanto esfuerzo y trabajo ha acabado dando sus frutos, y Dembélé podría ser una pieza fundamental para Quique Setién en el caso de que el equipo elimine al Nápoles y se clasifique para la fase final de la Champions en Lisboa.

Este jueves Dembélé dio un paso más en su objetivo de volver a los terrenos de juego. Por primera vez, tras medio año de sufrimiento y penurias, completaba una sesión con el resto de sus compañeros. Desde el principio hasta el final se ejercitó con el grupo, demostrando estar cada día en mejor predisposición para volver a los terrenos de juego.

Pero con el delantero francés cualquier precaución es poca. Los médicos ya le han advertido que no habrá ninguna precipitación en su caso y los técnicos no están dispuestos a asumir ningún riesgo. Su presencia para el partido del Nápoles está descartada: sólo habrá completado dos entrenamientos con el grupo, cuando en una lesión de larga duración se recomienda un mínimo de diez para poder plantear dar el alta médica.

Eso sí, no se descarta su participación de cara a la fase final de la Champions en Lisboa si el equipo se clasifica, aunque en el club nadie se quiere hacer excesivas ilusiones ni marcar fechas con el delantero francés, sobre todo teniendo en cuenta sus antecedentes de lesiones y recaídas.

Quien sí podría entrar para el partido ante el Nápoles es el central uruguayo, Roland Araujo, que este jueves ya completó la sesión con el grupo tras sufrir un esguince en el tobillo derecho durante el ‘play off’ del ascenso a Segunda con el filial. En todo caso, se está planteando la posibilidad de infiltrar su tobillo en el caso de que los técnicos decidan convocarlo porque llegaría muy justo a la cita contra el Nápoles.

Manolas: «Totti me ha dicho que lo intente de nuevo»

Kostas Manolas quiere darle otro disgusto al Barcelona. Anteayer Francesco Totti visitó la ciudad deportiva del Nápoles y le dijo a su excompañero «ánimo Kostas, inténtalo de nuevo«, recordando la hazaña de la Roma ante los azulgrana. El defensa azzurro, en una entrevista a ‘La Repubblica’, habló con confianza de la histórica cita del sábado: «El 1-1 es una ventaja para el Barça, pero en la ida merecimos ganar. Es una razón más para ir allí e intentarlo«.

Según el griego, el 4-1 que hace dos años sufrió en el Camp Nou con la camiseta romanista fue «un resultado mentiroso», que vengó en la vuelta: «Aquel 3-0 fue una emoción increíble e inolvidable, y mi gol llegó gracias al trabajo de todo el equipo. Empujamos todos juntos el balón entre los palos». Para Manolas, Messi es «el mejor del mundo» y solo se puede parar «en equipo, sin temer su talento».

Han pasado más de 160 días del partido de ida, pero Manolas no teme sorpresas: «Los valores del equipo no han cambiado: soy optimista, no tengo miedo. Queremos sorprenderlos, ellos también tendrán muchísima presión encima”. Y si entre los de Setién ha vuelto Luis Suárez, el central recordó que «también lo ha hecho Koulibaly”, y sobre Insigne dijo: “Esperemos que esté listo, para nosotros Lorenzo es fundamental”.

El código interno del vestuario: una reliquia del pasado

En el 2008, Pep Guardiola decidió crear un código interno para poner orden y concierto al descontrol total que se había vivido en la última temporada de Frank Rijkaard al frente del equipo. No sólo echó a dos de los ‘culpables’ del caos en el vestuario, Ronaldinho y Deco, sino que instó al club a que formalizara un código interno de comportamiento. El entonces secretario técnico, Txiki Begiristain, y la directora general, Anna Xicoy, fueron los encargados de plasmar este código de disciplina en un documento, que se entregó posteriormente a todos los jugadores. Se trataba de explicitar claramente las normas por las que se tenía que regir un jugador, tanto dentro como fuera de las instalaciones del club, imponiendo asimismo un elaborado sistema de sanciones y multas. Los jugadores debían estar en casa antes de la 1 de la madrugada, no podían salir 48 horas antes de un partido, estaba prohibido la práctica de deportes de riesgo, incluida cualquier actividad extradeportiva que implicara un mínimo riesgo, tenían que llegar una hora antes del entrenamiento y así un largo etcétera de normas y obligaciones.

Este código interno se ha mantenido hasta hoy, pero con muchos matices y lagunas en su contenido. La marcha de Guardiola dejó un vacío en este sentido, haciendo directamente aguas con Tata Martino. No fue hasta la llegada de Luis Enrique, que se recuperó de nuevo este código interno en toda su extensión, imponiendo además un sistema de multas mucho más estricto que el de Guardiola. Por poner un ejemplo, los jugadores tenían que firmar en un papel cuando llegaban a la Ciutat Esportiva, este papel lo recogía el delegado una hora antes de empezar la sesión, quien no estaba en el papel pasaba directamente a la nómina de sanciones, con una multa inicial de 200 euros. El problema era que si repetía el cálculo era exponencial y no aritmético, por lo que más de un jugador llegó a abonar una parte sustancial de su sueldo en multas. El récord, cómo no, fue para Gerard Piqué. De hecho, llegaron a tener tal volumen las cantidades recogidas por las sanciones que se pasó de utilizarlas para celebrar comidas de la plantilla a destinarlas a proyectos solidarios de ONG.

Con la llegada de Ernesto Valverde, la rigidez de las multas dio paso al sentido común. El técnico extremeño era más partidario del diálogo al castigo, pero si la fórmula funcionó las dos primeras temporadas, en la última dio claros síntomas de agotamiento, con la ‘escapada’ de Arthur a Andorra y la ausencia de un entrenamiento de Dembélé sin avisar como principales y llamativos agravios.

Con Quique Setién, el código interno sigue sin dar señales de vida. Un hecho como el que protagonizó hace unos días el central catalán, llegando al partido contra el Espanyol en bicicleta eléctrica y sin casco, hubiera sido castigado de forma ejemplar en el seno del club: no sólo utilizaba un medio de transporte prohibido expresamente por el código interno, sino que lo hacía además por las calles de Barcelona y en un día de partido, asumiendo un riesgo intolerable de un posible incidente, que le hubiera hecho imposible jugar el partido de fútbol. El grado de desconcierto que se vive dentro del vestuario se constató con las últimas imágenes de Piqué haciendo wakesurfing en el pantano de Sau, que colgó él mismo en las redes sociales. Y es que estas nuevas modalidades de deportes no están ni tan siquiera recogidas en el código -elaborado como ya hemos comentado hace doce años-, pero se sobreentienden que están totalmente desaconsejadas,

No hay duda de que el código interno es un arma fundamental que tiene el entrenador para controlar a sus hombres. Ahora mismo este recurso está totalmente desfasado y en el baúl de los recuerdos. Sólo dos entrenadores lo han llevado hasta las últimas consecuencias -Pep Guardiola y Luis Enrique-, y curiosamente los dos consiguieron tocar el cielo deportivamente hablando en su primer año de implantación, conquistando sendos tripletes. Veremos quién será capaz de remover otra vez el vestuario para regresar a la senda de los triunfos deportivos.

Esta semana llega la jornada unificada de LaLiga Santander

Esta semana terminará LaLiga Santander con la disputa de las dos últimas jornadas de la temporada 2019-2020. Los espectadores han podido seguir en directo todos los encuentros en televisión a través de Movistar LaLiga, vía streaming en Mitele y un partido por jornada en abierto, en GOL.

El equipo de comentaristas de Movistar+ se ha volcado con la cobertura de todos los choques, con las narraciones de Carlos Martínez, Miguel Ángel Román… A pie de campo han estado Ricardo Sierra, Cristina Bea y Ricardo Rosety entre muchos otros. «Escuchas lo que dicen los árbitros, las indicaciones, cosas que tienen que ver con el lenguaje del fútbol que no se escuchaban a no ser que estuvieras dentro del partido», contaba Rosety en una entrevista reciente al Diario AS.

Este jueves, uno de los encuentros de la penúltima jornada será a las 18:30 y el resto, arrancarán a las 21:00. El Athletic recibirá al Leganés de Aguirre. En el Camp Nou se jugará el Barça-Osasuna y el Alavés se enfrentará al Betis. La jornada continuará con el Celta-Levante y el Getafe recibirá al Atlético. El Valladolid visitará Ipurúa para jugar contra el Eibar siendo el único partido en disputarse a las 18:30. El Mallorca se enfrentará en casa al Granada y el Di Stéfano acogerá el Real Madrid-Villarreal. La Real Sociedad se verá con el Sevilla de Lopetegui y el Espanyol, equipo ya descendido, visitará Mestalla para jugar contra el Valencia.

De Jong muestra un aparatoso vendaje en su pierna derecha

Desde un principio la lesión de Frenkie De Jong parecía una simple sobrecarga pero como ya adelantó AS, Frenkie de Jong estará fuera de los terrenos de juego, al menos, durante dos semanas y se perderá los partidos frente a: Athletic de Bilbao, Celta, Atlético de Madrid y Villarreal, además del partido que se perdió frente al Sevilla, que acabó en empate. Una lesión en el sóleo de su pierna derecha que llega en el peor momento, ya que Quique Setién necesita a toda su plantilla para afrontar esta dura recta final de temporada, peleando por el título de Liga. De Jong ha sido uno de los jugadores más utilizados esta temporada en el conjunto blaugrana, siendo el partido frente al Sevilla el primero que se perdía por lesión.

Hoy, su novia Mikky Kiemeney, ha publicado en Instagram un vídeo en el que se ve perfectamente cómo cojea el futbolista holandés. Todo ello acompañado de un aparatoso vendaje en su pierna derecha que termina por confirmar la lesión de Frenkie De Jong. La secuencia que publica su novia explica la reacción de su perro a la llegada del futbolista a casa. A falta de un mes para que termine la competición, el objetivo de Frenkie de Jong es llegar a disputar el tramo final de la misma.

LaLiga defiende su calendario pero el Madrid tendrá que jugar las últimas 4 jornadas en 10 días

LaLiga está al rojo vivo y las suspicacias a flor de piel. Cualquier detalle puede contribuir a decantar el título hacia las vitrinas del Camp Nou o del Bernabéu. Tras el arbitraje, el siguiente campo de batalla está en los horarios y en los descansos entre partido y partido que tienen Real Madrid y Barcelona. Ante el sentimiento de agravio por los horarios que ha aflorado en el club blanco, que siente que descansa menos que el Barça, LaLiga ha avanzado a los clubes sus intenciones para los horarios de la jornada 35ª. Los azulgranas jugarían el derbi contra el Espanyol el 8 de julio y el Madrid el viernes 10 contra el Alavés. Ambos a las 22:00 horas. Esa jornada se prolongaría así de martes a viernes, en lugar de concluir el jueves como otras intersemanales.

Ello hará que hasta esa jornada el Madrid habrá acumulado entre partido y partido 26 horas más de descanso que los azulgranas, 612,5 frente a 586 horas. Los de Zidane disfrutaron o disfrutarán de más descanso que los de Setién en las jornadas 29ª, 32ª, 33ª y 35ª, mientras que el Barça tuvo o tendrá más tiempo de reposo que su rival por el título en las jornadas 31ª y 34ª. En la 30ª hubo empate: 70 horas para cada uno.

El menor período de descanso de los dos contendientes por el título se da en la jornada 34, la última con horarios publicados (se anunciaron ayer lunes junto con los de la 33ª). El balón rodará en el Athletic-Real Madrid el domingo 5 de julio a las 14:00, 62 horas después de que los blancos hayan acabado su compromiso contra el Getafe (jueves 2 a las 22:00). El Barça, en cambio, tendrá casi el doble de descanso (118 horas) entre sus duelos contra el Atlético (martes 30 de junio a las 22:00) y el Villarreal (domingo 5 a las 22:00). Será, además, la primera jornada desde el parón en el que el Madrid jugará antes que su eterno rival.

A falta de que se publiquen los horarios de la 35ª jornada y conocer los de las tres últimas, el balance final beneficiará al Barcelona por 21,5 horas. El elemento fundamental es que los azulgranas comenzaron ese tiempo antes el esprín final de Liga tras la reanudación (comenzaron el sábado 13 a las 22:00 y el Madrid el domingo 14 a las 19:30) y las dos últimas jornadas (salvo que el título se decida antes) se jugarán bajo horario unificado.

Hay otra derivada. La programación de esa 35ª jornada, aún no oficial pero cuyos planes ha podido conocer AS, dejaría sin apenas margen el calendario de las últimas tres jornadas de Liga, que en principio está fijada para acabar el domingo 19 de julio. Para cumplir con esa fecha de cierre del campeonato y los dos días de descanso entre partido y partido, el Madrid debería jugar el encuentro de la 36ª jornada en Granada el lunes 13 de julio y las dos últimas jornadas en horario unificado el jueves 16 y el domingo 19. Cuatro partidos en diez días frente a los doce que tendría el Barcelona para afrontar ese arreón final por el título.

Y un último dato, el descanso comparado con respecto al rival de cada partido, que recopila en un análisis en su cuenta de Twitter el usuario Manu Carrasco (@CarrascoPManu). En las siete jornadas entre la 29ª y la 35ª el Barça habrá jugado más descansado que su oponente en cuatro ocasiones. En total, un acumulado de 25 horas y media más de descanso que sus rivales. El saldo del Madrid es negativo: 95 horas y media. El diferencial es de 131 horas más de descanso para los azulgranas: 18 hora y casi tres cuartos más de promedio. Solo en dos partidos los de Zidane han jugado con más descanso que sus rivales. En los otros cinco encuentros (Valencia y Mallorca), su rival ha dispuesto de dos días más para preparar el partido ante los blancos.

Los horarios enfadan al Leganés y amenazan su visita al Camp Nou

La distribución de los horarios de las primeras cuatro jornadas tras la reanudación de la Liga ha causado «malestar» en el Leganés. Los pepineros tendrán que afrontar cuatro partidos en apenas nueve días con, además, apenas 69 horas y media de descanso entre su visita al Camp Nou y el trascendental partido de Mallorca, esto es, menos de las 72 horas que fija el protocolo de LaLiga. Este último asunto, asumen, podría afectar a la composición del equipo con el que Javier Aguirre se medirá al Barcelona. Teniendo en cuenta tan apretado calendario, el alto riesgo de lesiones, la entidad del rival y que el siguiente duelo es una finalísima para los pepineros, al sur de la capital no verían como nada descabellado que el Vasco hiciera rotaciones notables para jugar contra los blaugrana.

Eso no significa que el Leganés no acuda a vencer al Camp Nou. Que regale los tres puntos en el feudo catalán. Ni mucho menos. Ya cuando protagonizó el famoso ‘Pepinazo’ copero en el Bernabéu, bajo las órdenes de Garitano, jugó contra el Real Madrid con varios de sus menos habituales, como Champagne, Tito, Brasanac o Beauvue. Pese a ello, venció. Con esta visita al Camp Nou podría suceder algo parecido.

El caso es que al sur de la capital asumen que las rotaciones serán una rutina en la reanudación del campeonato. Pero horarios y circunstancias como las que se han planteado tras conocer las fechas de las primeras cuatro jornadas empujarán a que estas rotaciones sean más necesarias de lo aconsejable, con las consecuencias que eso podría tener para la disputa del título de Liga, en este caso, o para otras cuestiones cuando los pepineros tengan que medirse a rivales que luchan por otros retos, como la Champions League o la Europa League.

El resultado con el que el Leganés se reestrene frente al Valladolid determinará también lo que sucederá en los siguientes partidos. Un triunfo podría allanar el camino para que Aguirre juegue con futbolistas menos habituales en Barcelona, toda vez que la necesidad de puntos, aun siendo grande, variaría. Lo contrario podría forzar al mexicano a arriesgar en el Camp Nou en busca de una machada.

Sea como fuere, el Leganés no tiene intención de presentar protesta formal alguna y espera que los próximos horarios sean más beneficiosos para sus intereses deportivos, viendo que, de los equipos de la zona de la baja, son los que jugarán más encuentros en menos tiempo. Aguirre cuenta, por ahora, con 23 futbolistas disponibles de la primera plantilla más cinco del filial, entre los que se encuentra un portero y cuatro jugadores campo.

La tecnología acaba con el debate Messi-Cristiano

El debate sobre el fútbol es casi interminable. Cada uno suele defender a la figura de su club o a quien mejor le cae. En ocasiones con números, en otras con títulos, con argumentos como el ‘carisma’, el liderazgo o aquella final en la que uno volteó la hegemonía de otro.

El de Messi y Cristiano por ver quien es el número uno es el más encendido de los últimos años llegando desde los bares a las más altas esferas, en la que los votos decidían cada temporada para quien era el Balón de Oro. Algo que pretendía acabarlo y era un argumento más para el debate.

Desde la Universidad Católica de Leuven (Bélgica) junto con la compañía neerlandesa de datos, SciSports, han apostado por la ciencia y el uso de la tecnología para desarrollar un algoritmo que coloque con datos objetivos a uno de los dos en la cima apostando por el ‘big data’, un método de estudio de datos a gran escala que ya se ha aplicado al deporte con éxito desde hace años.

En Sporza explican el modelo que analiza todas las acciones del partido y genera un valor final que es el Valor de Acciones por Estimación de Probabilidades y mide como todas las acciones del jugador acaban por determinar el resultado final de un partido.

El departamento de informática de esta universidad que ha llevado a cabo la investigación ha recopilado todos los datos desde la 13-14 hasta la 17-18 en LaLiga y sitúa a Messi por delante de Cristiano con un valor de VAEP de 1,21 por un 0,61 de Cristiano Ronaldo.

Explican que el resultado se debe a que Cristiano juega menos con balón pero que tiene un gran impacto y que Messi genera más acciones pero además, todas, con un valor alto. Aunque estén los datos, parece que seguirá el debate.

Un reto para Jordi Alba

Los preparadores físicos del Barcelona han diseñado un plan contra las lesiones muy detallado porque son conscientes de que el retorno a la actividad de una manera tan intensa como se producirá supone un riesgo añadido. Toda la plantilla está recibiendo cuidados de prevención y en algunos jugadores más propensos a las lesiones éstos se aplican con más celo. Es el caso de Jordi Alba.

El lateral blaugrana retomará la competición después de haber pasado una primera parte del curso muy complicada a nivel de lesiones. Hasta que se suspendió el campeonato, Alba ha sufrido esta temporada tres lesiones musculares que le han dejado 67 días en el dique seco. Únicamente en su primer año en el club Alba había estado más tiempo de baja que en el curso actual.

Obviamente, con este historial, los preparadores físicos, Setién y el propio jugador deberán de estar muy atentos a cualquier señal que emita el jugador ante la cantidad de partidos que se van a suceder en cuanto se retome la competición.

Alba se lesionó en el primer partido del Barcelona en la Champions League en el campo del Borussia Dortmund, cuando sintió un pinchazo en el muslo y tuvo que abandonar el campo a los 40 minutos de partido. Estuvo 17 días de baja y se perdió cuatro partidos.

Un mes justo después de su reaparición volvió a romperse en un partido de Champions. Esta vez en el Camp Nou ante el Slavia de Praga sufriendo una rotura muscular que obligó a ser sustituido en el descanso. Esta fue la lesión más grave de la temporada: 37 días de baja que supusieron seis partidos sin el lateral. Cuando se retomó LaLiga tras el parón navideño, Jordi Alba se lesionó ante el Getafe y forzó su reaparición 13 días después para poder jugar en el Bernabéu ante el Real Madrid.

Esta racha de lesiones sorprende porque si bien en su primera etapa en Barcelona Alba era un jugador proclive a las lesiones musculares, lo cierto es que había corregido este aspecto del juego. La temporada pasada, sin ir más lejos, no se lesionó ni una sola vez y la anterior, la 17-18, estuvo únicamente diez días de baja. El propio Jordi Alba en una entrevista al diario italiano Tuttosport explicaba que esta mejora en sus lesiones se debía a que «he renunciado a las bebidas carbónicas como la Coca-Cola y la Fanta y he dejado el fast food».

El cambio de dieta dio resultado y Alba firmó dos grandes temporadas sin apenas percances físicos. Ahora, ante la cantidad de partidos que se acumulan y los precedentes inmediatos hará falta algo más que la dieta para que esta pieza que es fundamental para Setién pueda completar el maratón de final de campeonato.

La cuenta atrás del Barça (16): así llega Arturo Vidal

Infravalorado sólo por aquellos que no han debido repasar el palmarés de un jugador que ha sido imprescindible para entrenadores tan diversos como Allegri, Guardiola o Valverde, Arturo Vidal es, por cifras, el mejor centrocampista del Barça en esta Liga. Seis goles y dos asistencias en 22 partidos de los que, en sólo dos, completó los 90 minutos.

Dos goles decisivos, uno ante el Leganés en un importante triunfo (1-2) y otro en Cornellà en el que debía ser el gol de la victoria hasta que empató Wu Lei (2-2). Pero, sobre todo, una asistencia de oro a Messi en el debut de Setién al Granada. Esa pisadita de espaldas al argentino, que firmó el 1-0, valió su peso en oro. Y más. Vidal centró el balón que Le Normand despejó con la mano y significó el penalti que, a día de hoy, tiene líder al Barça.

Jugador de carácter, fundamental en un vestuario, muchos anunciaron su caída con la llegada de Setién, más amante del juego de toque. Sucede que a los entrenadores se les convence en los entrenamientos y, si bien es cierto que no se ha convertido en indiscutible, sí ha tenido sus minutos. Un error distingue la temporada de Vidal, el de su expulsión, evitable, en Nápoles.

En la post-temporada de los cinco cambios, a la que por cierto llega en muy buena condición según los test que manejan los especialistas del Barça, Vidal tendrá un papel fundamental. Para desfondarse durante 60 minutos, para salir media hora a generar caos y darle llegada al ataque del Barça. Nadie sabe si continuará la próxima temporada. El Inter lo quiere, pero él tiene entre ceja y ceja ganar su novena Liga consecutiva. Resulta muy difícil explicar que este jugador tenga ‘haters’, pero eso es el fútbol.