La incógnita del lateral derecho

Que el fútbol da muchas vueltas lo prueba la situación del lateral derecho del Barcelona. Recapitulemos. A principio de temporada, Nelson Semedo había sido anunciado oficiosamente como titular. Después de bloquearle la salida al Atlético de Madrid, el club dejó abierta la posibilidad de ampliarle el contrato y, sobre todo, le ‘garantizó’ una presencia continuada en el once. Semedo estaba sensiblemente molesto por haber sido suplente en Anfield el día del nefasto 4-0. Era uno de los motivos por los que había barajado marcharse. La mejor prueba para convencer al portugués de que se quedase y demostrárselo fue que Sergi Roberto pasaría al centro del campo. El lateral suplente sería el desconocido Moussa Wague, que había adquirido una sorprendente buena fama por un partido en Huesca y su condición de mundialista.

El plan hizo aguas pronto. Wague flojeó en la pretemporada, especialmente en el partido contra el Nápoles que se jugó en Miami. Con el Barça apenas jugó dos partidos completos (Leganés, Inter) y un minuto contra el Dortmund. Supo pronto que no iba a contar y se fue cedido al Niza. Para entonces, Sergi Roberto ya había vuelto al lateral derecho. En la octava jornada fue titular en Getafe en esa posición. Por delante de Semedo. El portugués ha contado mucho para Valverde y para Setién, pero nada de ser indiscutible. Como el año anterior, se ha repartido los minutos con Sergi Roberto, si bien la polivalencia del cuarto capitán azulgrana le permite jugar más.

Con vistas a la próxima temporada, el Barça se plantea quedarse sólo con uno de sus laterales derechos, justamente el que había pasado al centro del campo en verano: Sergi Roberto. Wague no cuenta con la confianza de los técnicos y saldrá; y Semedo puede ser un comodín clave en los intercambios. Al portugués se lo rifan en Europa: City, Inter, Juventus… Así que el lateral derecho del Barça se vaciará y tendrá que buscar alternativas. La progresión de Emerson en el Betis ha impresionado. Tiene un problema, su condición de extranjero. No obstante, si el Barça le da salida a Vidal y Arthur, limpiará de extracomunitarios el equipo y podría hacer hueco al brasileño. También está sobre la mesa el nombre de De Sciglio, que recuerda tiempos pasados de Coco y Zambrotta, que no terminaron de salir bien. Si la vía de comunicación abierta con la Juventus progresa, el lateral bianconero de 27 años tiene opciones

La otra opción está en La Masia. Dani Morer y Guillem Jaume son dos jugadores acostumbrados a moverse en esa posición en el Barça B. Aunque el segundo empezó como extremo, ha sido capaz de jugar como lateral por ambas bandas. Sin embargo, resultaría contraproducente que la posición saliese debilitada después de las expectativas que había en verano. Como ha quedado demostrado desde el verano, habrá que esperar a ver la foto final porque el fútbol da muchas vueltas.

Mimos para los treintañeros

El Barça tiene hasta ocho treintañeros que van a tener cuidados especiales en este regreso individual a los entrenamientos, mucho más después de la tempranísima lesión de Samuel Umtiti. De los ocho futbolistas que han pasado el umbral de los 30 años, seis han sufrido lesiones esta temporada. Las más graves, las de Suárez (sóleo y menisco de la rodilla derecha, operación incluida en enero); Alba (tres lesiones musculares, dos en la pierna izquierda y una en la derecha); Messi (lesión y recaída en el sóleo de la pierna derecha); y Neto (fractura del escafoides de la mano izquierda y lesión en el tobillo izquierdo). Rakitic ha tenido problemas en el tendón de Aquiles y Piqué, en el gemelo izquierdo y el tobillo de la misma pierna). Sólo Vidal y Busquets han sobrevivido con problemas leves. El chileno sufrió un golpe en la pierna izquierda antes del partido contra el Levante; y Busquets tuvo mareos el día del Slavia de Praga y fiebre antes del Clásico de diciembre ante el Madrid, en el que no estuvo en el once.

Setién se siente optimista porque considera una ventaja que los primeros entrenamientos sean individuales. Eso permitirá que cada uno de los veteranos haga un trabajo específico y que la readaptación resulte más sencilla para cuando llegue el momento de entrenarse en grupo. Es fácil ver en las pretemporadas cómo los jugadores más jóvenes (ahora sería el caso de Ansu, pero también de Semedo, Júnior, De Jong) cogen la forma mucho antes que los veteranos. La diferencia salta a la vista y, en ocasiones, esa diferencia en la puesta a punto puede ocasionar problemas físicos. Por eso, esta primera fase de entrenamientos en el Barça tendrá mucho que ver con el trabajo que habitualmente suelen llevar los preparadores físicos cuando avanza la temporada, en el que cada jugador demanda una preparación específica que, en este caso, se podrá llevar desde los primeros días.

El caso de Alba es uno de los que más preocupa, porque si la competición se reanuda puede estar sometido a partidos cada tres días. La sobrecarga del bíceps femoral es una amenaza para sus roturas. Puede que Júnior tenga protagonismo especial si la temporada acaba completándose para completar al lateral. Suárez ya ha declarado, por su parte, que necesita probarse en los giros y en el contacto con los compañeros pero, aparentemente, su recuperación ha sido perfecta. Messi también ha trabajado intensamente durante el confinamiento. Sabe que, camino de los 33 años, necesita protegerse mucho. El sóleo le ha empezado a atacar este año; y ha sabido soportar sus viejas molestias en el abductor. Por supuesto, será uno de los jugadores en los que se centren las atenciones. Ha aparecido finísimo en el regreso, ejemplar como siempre.

Piqué, Busquets o Vidal han demostrado tener un físico privilegiado. Los dos primeros tienen un tren inferior que les ha evitado muchas lesiones musculares. El chileno, directamente, es un «salvaje» como le definió Eder Sarabia. El que ha bajado el tono este año ha sido Rakitic, después de unas temporadas espectaculares. El croata tuvo un gran detalle con el club en noviembre, cuando pese a no contar demasiado con Valverde renunció voluntariamente a jugar con Croacia para recuperarse de unas molestias en el tendón de Aquiles. Eso le permitió arrancar a jugar, y bien, aunque luego se volvió a parar un poco.

A día de hoy, y pese a incorporaciones clave a la columna vertebral del Barça como Ter Stegen, Lenglet, De Jong o Griezmann, los treintañeros siguen llevando la voz cantante del Barça y de sus cuidados y su rendimiento dependerá el futuro del Barça en Liga y Champions si es que la temporada se reanuda.