Alba no se entrena; Arthur y Fati, novedades en la sesión

Quique Setién reemprendió la actividad, tras dos días de descanso, con la certidumbre de que LaLiga es ya una quimera. El triunfo del Real Madrid en Granada ha dejado el campeonato prácticamente visto para sentencia y esta situación se pudo constatar en el rostro serio de los jugadores durante la sesión matinal.

Un entrenamiento que contó con la ausencia de Jordi Alba, que se quedó en el gimnasio haciendo recuperación, pero con el regreso de Ansu Fati, tras haberse ejercitado con el filial, aprovechando su partido de sanción tras ser expulsado en el derbi, y de Arthur, recuperado de la amigdalitis que le impidió viajar a Pucela.

Tampoco estuvieron Samuel Umtiti y Antoine Griezmann, ambos lesionados y que ya han dicho adiós a su participación en LaLiga.

Así pues, Setién sólo pudo contar con 19 jugadores en la primera sesión de esta semana -15 del primer equipo y cuatro del filial (Fati, Puig, Araujo y Tenas)-, cuando en los últimos días había llegado a contar hasta con 28 jugadores. Pero las bajas por lesión y la necesidad del técnico del filial, García Pimienta, de contar con sus jugadores para el ‘play off’ de ascenso a Segunda, que se inicia este fin de semana, ha obligado al técnico cántabro a adaptarse a las nuevas circunstancias.

Habrá que ver si finalmente se recupera Alba y entra en la convocatoria para el partido de este jueves ante el Osasuna en el Camp Nou. En todo caso, la idea de Setién en no forzar, por lo que en caso de duda, el defensa quedaría fuera de la lista. Una convocatoria en la que estará ya con toda seguridad el holandés Frenkie de Jong, tras haber estado a punto de entrar en las dos últimas listas, una vez recuperado de su lesión en el sóleo de la pierna derecha.

Un reto para Jordi Alba

Los preparadores físicos del Barcelona han diseñado un plan contra las lesiones muy detallado porque son conscientes de que el retorno a la actividad de una manera tan intensa como se producirá supone un riesgo añadido. Toda la plantilla está recibiendo cuidados de prevención y en algunos jugadores más propensos a las lesiones éstos se aplican con más celo. Es el caso de Jordi Alba.

El lateral blaugrana retomará la competición después de haber pasado una primera parte del curso muy complicada a nivel de lesiones. Hasta que se suspendió el campeonato, Alba ha sufrido esta temporada tres lesiones musculares que le han dejado 67 días en el dique seco. Únicamente en su primer año en el club Alba había estado más tiempo de baja que en el curso actual.

Obviamente, con este historial, los preparadores físicos, Setién y el propio jugador deberán de estar muy atentos a cualquier señal que emita el jugador ante la cantidad de partidos que se van a suceder en cuanto se retome la competición.

Alba se lesionó en el primer partido del Barcelona en la Champions League en el campo del Borussia Dortmund, cuando sintió un pinchazo en el muslo y tuvo que abandonar el campo a los 40 minutos de partido. Estuvo 17 días de baja y se perdió cuatro partidos.

Un mes justo después de su reaparición volvió a romperse en un partido de Champions. Esta vez en el Camp Nou ante el Slavia de Praga sufriendo una rotura muscular que obligó a ser sustituido en el descanso. Esta fue la lesión más grave de la temporada: 37 días de baja que supusieron seis partidos sin el lateral. Cuando se retomó LaLiga tras el parón navideño, Jordi Alba se lesionó ante el Getafe y forzó su reaparición 13 días después para poder jugar en el Bernabéu ante el Real Madrid.

Esta racha de lesiones sorprende porque si bien en su primera etapa en Barcelona Alba era un jugador proclive a las lesiones musculares, lo cierto es que había corregido este aspecto del juego. La temporada pasada, sin ir más lejos, no se lesionó ni una sola vez y la anterior, la 17-18, estuvo únicamente diez días de baja. El propio Jordi Alba en una entrevista al diario italiano Tuttosport explicaba que esta mejora en sus lesiones se debía a que «he renunciado a las bebidas carbónicas como la Coca-Cola y la Fanta y he dejado el fast food».

El cambio de dieta dio resultado y Alba firmó dos grandes temporadas sin apenas percances físicos. Ahora, ante la cantidad de partidos que se acumulan y los precedentes inmediatos hará falta algo más que la dieta para que esta pieza que es fundamental para Setién pueda completar el maratón de final de campeonato.

Mimos para los treintañeros

El Barça tiene hasta ocho treintañeros que van a tener cuidados especiales en este regreso individual a los entrenamientos, mucho más después de la tempranísima lesión de Samuel Umtiti. De los ocho futbolistas que han pasado el umbral de los 30 años, seis han sufrido lesiones esta temporada. Las más graves, las de Suárez (sóleo y menisco de la rodilla derecha, operación incluida en enero); Alba (tres lesiones musculares, dos en la pierna izquierda y una en la derecha); Messi (lesión y recaída en el sóleo de la pierna derecha); y Neto (fractura del escafoides de la mano izquierda y lesión en el tobillo izquierdo). Rakitic ha tenido problemas en el tendón de Aquiles y Piqué, en el gemelo izquierdo y el tobillo de la misma pierna). Sólo Vidal y Busquets han sobrevivido con problemas leves. El chileno sufrió un golpe en la pierna izquierda antes del partido contra el Levante; y Busquets tuvo mareos el día del Slavia de Praga y fiebre antes del Clásico de diciembre ante el Madrid, en el que no estuvo en el once.

Setién se siente optimista porque considera una ventaja que los primeros entrenamientos sean individuales. Eso permitirá que cada uno de los veteranos haga un trabajo específico y que la readaptación resulte más sencilla para cuando llegue el momento de entrenarse en grupo. Es fácil ver en las pretemporadas cómo los jugadores más jóvenes (ahora sería el caso de Ansu, pero también de Semedo, Júnior, De Jong) cogen la forma mucho antes que los veteranos. La diferencia salta a la vista y, en ocasiones, esa diferencia en la puesta a punto puede ocasionar problemas físicos. Por eso, esta primera fase de entrenamientos en el Barça tendrá mucho que ver con el trabajo que habitualmente suelen llevar los preparadores físicos cuando avanza la temporada, en el que cada jugador demanda una preparación específica que, en este caso, se podrá llevar desde los primeros días.

El caso de Alba es uno de los que más preocupa, porque si la competición se reanuda puede estar sometido a partidos cada tres días. La sobrecarga del bíceps femoral es una amenaza para sus roturas. Puede que Júnior tenga protagonismo especial si la temporada acaba completándose para completar al lateral. Suárez ya ha declarado, por su parte, que necesita probarse en los giros y en el contacto con los compañeros pero, aparentemente, su recuperación ha sido perfecta. Messi también ha trabajado intensamente durante el confinamiento. Sabe que, camino de los 33 años, necesita protegerse mucho. El sóleo le ha empezado a atacar este año; y ha sabido soportar sus viejas molestias en el abductor. Por supuesto, será uno de los jugadores en los que se centren las atenciones. Ha aparecido finísimo en el regreso, ejemplar como siempre.

Piqué, Busquets o Vidal han demostrado tener un físico privilegiado. Los dos primeros tienen un tren inferior que les ha evitado muchas lesiones musculares. El chileno, directamente, es un «salvaje» como le definió Eder Sarabia. El que ha bajado el tono este año ha sido Rakitic, después de unas temporadas espectaculares. El croata tuvo un gran detalle con el club en noviembre, cuando pese a no contar demasiado con Valverde renunció voluntariamente a jugar con Croacia para recuperarse de unas molestias en el tendón de Aquiles. Eso le permitió arrancar a jugar, y bien, aunque luego se volvió a parar un poco.

A día de hoy, y pese a incorporaciones clave a la columna vertebral del Barça como Ter Stegen, Lenglet, De Jong o Griezmann, los treintañeros siguen llevando la voz cantante del Barça y de sus cuidados y su rendimiento dependerá el futuro del Barça en Liga y Champions si es que la temporada se reanuda.