La palabra remontada se incluirá en el diccionario francés

La palabra remontada formará parte del diccionario francés a partir del 2021, según ha informado Le Point. El término fue importado del español hace tres años, cuando el Barcelona venció por 6-1 al PSG en los octavos de final de la Champions League en una de las remontadas más espectaculares de la historia de la máxima competición continental.

Desde entonces, los comentaristas de televisión se han apropiado de la acepción para referirse a ella con el mismo sentido que lo utiliza el diccionario español. No obstante, en Francia se usa más a menudo de forma sarcástica para bromear con respecto a un equipo que pierde una gran ventaja, ya sea en un partido o en una eliminatoria.

Según la RAE, remontada significa: «Superación de un resultado o de una posición adversos», por lo que el Larousse, el diccionario más prestigioso de Francia, acuñará la misma terminología y homologará la definición para introducirla oficialmente a partir del próximo año. Un españolismo importado en el país galo gracias al fútbol.

El protocolo médico de Luis Suárez para recibir el alta

Luis Suárez avanza a pasos agigantados hacia su objetivo de recibir el alta médica tras operarse el menisco externo de la rodilla derecha el pasado 12 de enero. Sus sensaciones son inmejorables, tras los diez días que lleva ejercitándose en la Ciutat Esportiva. Primero, de forma individual y, desde el pasado lunes, en grupos reducidos. Es evidente que el confinamiento de dos meses le abre al charrúa las puertas a poder ayudar al equipo en el tramo final de la temporada, algo que parecía muy complicado a principios de año cuando le pronosticaron unos cuatro meses de baja.

Sin embargo, aún le quedan al delantero uruguayo unas cuantas etapas por quemar antes de recibir el alta médica que le permita regresar a la competición. Para empezar, antes de que los médicos le den el alta definitiva, Luis Suárez tendrá que pasar un control serológico para comprobar si tiene anticuerpos del coronavirus, posteriormente tendrá que forzar y probar sus sensaciones reales cuando se permitan los entrenamientos colectivos y, si son positivas, entonces será el doctor Ramon Cugat, el cirujano quien le realizó la artroscopia, quien dé el OK, junto a los galenos blaugrana para poder regresar a la competición.

Evidentemente a día de hoy todo apunta que Luis Suárez estará totalmente recuperado de cara al 12 de junio, fecha presumible para la reanudación de LaLiga. De hecho, habrán pasado cinco meses desde su operación, cuando el pronóstico inicial era de cuatro, por lo que habrá tenido un mes ‘extra’ para acabar de pulir su puesta a punto. En todo caso, nadie en el Barça quiere poner fechas. Los doctores son conscientes de que un traspié podría dar al traste con todo el trabajo realizado anteriormente. Las sensaciones son muy buenas y todo apunta que su regreso está muy cerca, pero también es cierto que los entrenamientos aún están teniendo una carga de trabajo muy suave y no será hasta que regresen los entrenamientos colectivos, y los técnicos puedan plasmar en el campo situaciones más reales, cuando se evaluará el estado real de la rodilla derecha de Suárez.

Ter Stegen ya no tiene el as del Bayern para renovar

La renovación de Manuel Neuer con el Bayern hasta 2023 tiene un efecto colateral en el Barça. Aunque las negociaciones de Marc-André Ter Stegen para la ampliación y mejora de contrato con el club azulgrana están en punto muerto por la crisis del Covid-19, desaparece el fantasma de su marcha al club muniqués siempre había revoloteado en los últimos meses por más que el Bayern hubiese incorporado a Alexander Nübel, joven guardameta del Bayern.

Ter Stegen ha admitido en diferentes entrevistas y charlas telemáticas durante el confinamiento que las conversaciones con el Barça se habían paralizado durante el coronavirus. Pero en algún momento tendrán que reanudarse. Antes de las mismas, su deseo era ser el portero mejor pagado del mundo y esa era la exigencia de su agente, Gerd Vom Bruch, consciente de que Ter Stegen es el segundo portero mejor valorado del mercado. Según la web especializada transfermarkt, el portero del Barça vale 72 millones de euros, los mismos que Alisson (Liverpool). Sólo les supera Oblak (80 millones).

La renovación de Neuer (valorado en sólo 14,5 millones de euros por transfermarkt) cierra la puerta del Bayern a Ter Stegen por más que el campeón del mundo en 2014 vaya a terminar su contrato con 37 años. La relación entre ambos es meramente profesional en la selección de Alemania. El Barça confía en cerrar la renovación de Ter Stegen antes de terminar el año 2020. De hecho, ya era el objetivo del club azulgrana a principios de temporada, pero las exigencias del meta alemán eran altas.

Ter Stegen sigue siendo, obviamente, un portero deseado por casi todos los clubes del mundo. La Juventus y el PSG lo siguen teniendo en sus carpetas, pero la realidad económica ha cambiado y el alemán, con un estatus ganado en el vestuario y entre la masa social, tiene la oportunidad de alargar su carrera en el Barça hasta convertirse un icono. Eso sí, como demostró en 2016, es un personaje de convicciones firmes y pedirá lo que cree que se merece. En este momento, en su opinión, ser el portero mejor pagado del mundo. La pretensión del Barça es que Ter Stegen amplíe su contrato, como minimo, hasta el curso 2024-25.

Setién incorpora juegos: el ‘tres en raya’ y ‘la gallinita ciega’

Poco a poco, el Barcelona va recuperando la normalidad. Tras diez días de sesiones de entrenamiento, las siete primeras individuales y las últimas tres en sesiones de trabajo de grupos de diez futbolistas, el equipo blaugrana ha empezado a recuperar viejas costumbres que el técnico Quique Setién aportó a las sesiones de trabajo desde el primer día que fichó por la entidad catalana.

La novedad más importante que introdujo el entrenador cántabro a las rutinas de trabajo de la plantilla fue la incorporación de actividades lúdicas. Uno de los primeros fue el ‘juego de los animales’, donde Setién se ponía en medio del círculo, donde estaban los futbolistas, y les lanzaba la pelota mientras decía una palabra como “tierra”, “agua” o “aire”, y el jugador que tenía la pelota debía decir un animal que se relacionara con esa palabra. Este juego abrió la veda a muchos más, algunos tan sorprendentes como una especie de gallinita ciega, donde varios jugadores se tapaban los ojos con una venda y tenían que recorrer el campo en línea recta. Otros más normales como el de pasar la penitencia del pasillo de las collejas si en un rondo te hacían más de veinte pases seguidos.

De hecho, Setién sólo ha tardado tres entrenamientos colectivos para introducir el juego a la sesión de entrenamiento. El entrenador ha dispuesto un circuito físico con el equipo dividido en cinco jugadores – un grupo llevaba un cono azul y otro rojo-. El objetivo era hacer lo más rápido posible el circuito, porque el que llegaba primero tenía la posibilidad de poner antes el cono dentro del casillero que se había dispuesto en el césped. Una especie de tres en raya en toda regla. Esta actividad la ha repetido tanto en el grupo de las 9.30 horas como posteriormente el de las 11 horas.

No hay duda de que este tipo de actividades consigue que los futbolistas realicen el trabajo físico de una manera menos forzada y asimismo intensifica los aspectos competitivos entre los compañeros. En todo caso, Setién tendrá tiempo para preparar nuevas actividades lúdicas en los entrenamientos: este jueves ha concedido día de fiesta a la plantilla y no regresarán hasta el viernes a las 9.30 horas a la Ciutat Esportiva.

 

Setién matiza la pizarra

La pizarra post-confinamiento del Barça no será la misma que antes de la pandemia. Setién y sus ayudantes han tenido tiempo para matizar el manual de instrucciones. En eso, han demostrado cintura desde la primera semana, cuando el plan que Quique se trajo de su casa en Cantabria, con un extrañísimo 1-3-1-4-2, se paseó por el precipicio en Ibiza y se estrelló en Valencia. No tiene este Barça jugadores para expresarse con esas coordenadas y, aunque aseguró que podría volver a usarlo, no lo ha hecho. Pronto pasó el Barça de Setién al 4-3-3 que jugó la última temporada y media de Valverde (el Txingurri jugó un 4-4-2 su primer curso), y con mejores resultados.

Setién también estudia cómo sacar partido de los cinco cambios. Es un arma de doble filo evidente. Por un lado, podría permitir que el Barça mantenga un ritmo de juego altísimo. Pero con cinco cambios, también se corre el riesgo de desordenar al equipo, perder continuidad y automatismos. No será fácil jugar con esa herramienta.

Lo menos sencillo, aunque hace un tiempo pudiese resultar ridículo, va a tener que ver con la comunicación. De momento, Setién no podrá dar charlas tácticas de grupo. Hasta ha deslizado la posibilidad de reuinir a los jugadores en un cine: “Va a ser una pretemporada en número de días. Pero luego hay incógnitas. En pretemporada, juegas amistosos que sirven para corregir aspectos tácticos. Aquí, ni siquiera podremos vernos en en las reuniones. Seguramente, tendremos que tener distanciamiento. O los ponemos fuera, o nos los llevamos a un cine donde proyectarles las imágenes, o no van a ver las cosas que les tenemos preparados…”. Y el manual de instrucciones de Setién viene con novedades para la parte final de la temporada.

Dembélé, en mitad de la nada

El lunes se cumplieron tres meses desde que el doctor Lasse Lempeinen operó a Ousmane Dembélé de una rotura completa del tendón proximal del bíceps femoral de la pierna derecha. Fue en Turku, Finlandia. Por entonces, Lempeinen ya dejó claro en este medio cuál sería el periodo de baja de Dembélé: «Mi estimación es que estará seis meses lejos de los terrenos de juego. La lesión fue más grande y más exigente que la que yo mismo operé en 2017». A Dembélé se lo tragó la tierra ese 11 de febrero. Desapareció de las redes sociales, de la charla telemática que el pasado 14 de abril organizó Quique Setién; y, teóricamente, desapareció para pasar el confinamiento en Barcelona. La semana pasada, sin embargo, a Dembélé se le vio en París y no se presentó a las pruebas del COVID-19, que pasó el lunes.

El futuro de Dembélé en el Barça no está nada claro. Dijo Lasse Lempeinen, que se comprometió a seguir de cerca la recuperación, que estaba «muy seguro de que, después de una rehabilitación cuidadosa, sus mejores años en el fútbol están por venir». Pero tres meses después de operarse, a mitad del camino de la recuperación, el Barça no está tan convencido de eso. La temporada pasada, advirtió a Dembélé de que tenía una última oportunidad. Se trataba de darle un voto de confianza aunque, por detrás, lo tuviese como último as en la manga para cerrar la operación Neymar. Este año ni siquiera tiene ese colchón.

Irregular en el campo, donde mezcla buenas condiciones individuales y una exuberancia física brutal con una lectura deficiente del juego, un futbolista que ha costado 140 millones no es sostenible si se lesiona ocho veces, se pierde 70 partidos y ha estado, de momento, más de 425 días de baja en el Barça que serán más de 500. Su comportamiento, además, siempre ha estado bajo sospecha. Mickael Naya, su excocinero, llegó a explicar en Le Parisien que «Ousmane no respeta para nada los tiempos de descanso, no hay ninguna estructura de alto nivel en su entorno!. El Barça quiso enmendarle la plana este curso. Desde el club azulgrana se transmitió que el jugador era «mucho más profesional», que cuidaba “la alimentación y los tiempos de descanso». Pero Dembélé se lesionó en la primera jornada contra el Athletic y en noviembre, reventó contra el Dortmund. Cuando ya estaba recuperado, y Setién le había echado el enésimo capotazo, el jugador se rompió otra vez el 4 de febrero en plena tormenta Abidal-Messi. Obligado a operarse de nuevo, el Barça ya no cree en el jugador. El mismo doctor Lempeinen admitió que Dembélé es un paciente de alto riesgo: «El mayor riesgo para la lesión de isquiotibiales es la lesión de isquiotibiales anterior». El problema es qué hacer con Dembélé. Con contrato es una quimera y la única solución será meterlo en alguna operación de intercambio para abaratar un fichaje o cederlo a algún club que se haga cargo de la ficha al estilo Coutinho. Dembélé está en mitad de ningún camino.

Dembélé sigue a su aire

Dembélé sigue en su mundo. Como cuando destrozó su piso en Dortmund antes de declararse en rebeldía con el Borussia y fichar por el Barcelona en 2017; como cuando era un impuntual de manual en su primer año como jugador del Barça; y como cuando este 14 de abril no se presentó a la charla telemática que tuvieron los miembros de la primera plantilla con el cuerpo técnico. Sin ficha para LaLiga, decidió que tenía cosas mejores que hacer ese día.

Quique Setién no hace sino defenderle, pero debe tener pocos datos sobre sus tres primeros años en Barcelona espantosos a nivel de rendimiento. Por sus múltilples lesiones, pero también por su limitado entendimiento del juego, pese a unas condiciones naturales excelentes para jugar al fútbol. Ahora Setién ya va conociendo algún episodio más. Cuando el cántabro llegó, Dembélé estaba lesionado. Entonces le animó («se va a salir») y volvió a lesionarse otra vez. Tuvo que ser operado en Finlandia por el doctor Lasse Lempeinen. Aunque está de baja hasta julio como mínimo, no ha respetado el confinamiento en Barcelona como la mayoría de sus compañeros (excepto De Jong y Braithwaite) y esta semana estaba en Francia, según desveló la Cadena Cope. «El nuevo Dembélé», se llegó a escribir el pasado verano. El «Dembélé de siempre», dicen los hechos. Desde el Barça, y desde su famoso «entorno», confirman que es un profesional más responsable, que ha ordenado su alimentación, su descanso y sus hábitos. En ocasiones, sin embargo, se esfuerzo en demostrar lo contrario.

El Barça espera el próximo lunes a Dembélé en la Ciutat Esportiva para que pase los controles pertinentes del Covid-19 (mucosa y sangre) para luego continuar con su recuperación. Dembélé fue operado el 11 de febero de una rotura completa del tendón proximal del bíceps femoral del muslo derecho. Camino de los tres meses desde la operación, y pese a las palabras de ánimo de Setién, el club va a intentar incluir al francés en alguna operación o darle definitivamente salida por si cupiese la posibilidad, remota, de que vuelva Neymar, y para darle vuelo a Ansu Fati. No se descarta incluso una cesión para que alguien se haga cargo de su elevada ficha. Dembélé no está inscrito en LaLiga y existe una posibilidad muy remota de que pudiera jugar la Champions si el torneo europeo se reanuda en agosto. Para esa fecha, ya tendría el alta médica y podría ayudar si es que su recuperación no vuelve a sufrir un nuevo retroceso. Dembélé, ese espíritu libre, sigue a su aire.

El United ‘pesca’ en la Masia: ficha al cadete Marc Jurado

El Manchester United ha fichado al cadete del Barcelona Marc Jurado. Según Sport, el canterano azulgrana no renovará y se incorporará al equipo inglés dejando 1,5 millones de euros al Barça por derechos de formación. Jurado, que juega de lateral derecho, ha sido de los jugadores que más ha brillado esta temporada en el Cadete A del Barça. El jugador entró en La Masía en la categoría de Prebenjamín hace nueve años.

El lateral, natural de Can Rull, ha preferido seguir su carrera lejos de Can Barça como ya hicieron otros canteranos azulgrana como Fran Mérida, Jordi Alba o Cesc, aunque estos dos últimos acabaron regresando. Sport asegura que la decisión se comunicó esta semana después de varias semanas de negociación y que no ha sentado bien en el seno del club. El Barça le puso sobre la mesa estar en el Juvenil B, una cifra económica superior a la que ha percibido hasta ahora con lo que pretendía unir su nombre a los de Pablo Páez ‘Gavi’ e Ilias renovaciones que tiene atadas. Sin embargo, Jurado probará suerte en los diablos rojos con una generación mayor a la suya y contará con la posibilidad, si su rendimiento es bueno, de estar en el filial del United.

Barça y Everton negocian un posible traspaso de Todibo

El Barça necesita ahorrar dinero si quiere acometer varias operaciones este verano. Sport informa de lo que podría ser la primera venta: Todibo. El Everton negocia con el Barça para establecer un precio medio de 20 millones, sin embargo hay varios obstáculos. Siendo más concreto, podrían ofrecer 25 fijos más cinco en variables. El principal hándicap radica en que el club culé pretende que haya una opción de recompra, algo a lo que se niega la entidad inglesa.

La relación entre ambos clubes es cordial, el caso de André Gomes y Yerry Mina son los ejemplos que lo ratifican. Todibo se fue al Schalke con una posible opción de compra de 25 kilo, algo impesable. Su fichaje por el Barça fue en 2019 y, desde entonces, ha dejado dudas en la entidad catalana.

Ahora, ni dos años después, podría despedirse por la puerta de atrás del club que le dio la oportunidad de dar su salto a la élite del panorama europeo.

El Barça da el OK a la venta de Arthur y puede fichar a Pjanic

Según informa Mundo Deportivo en su portada de este martes, el Barça ya ha dado el OK a la venta de Arthur Melo. De hecho, el club azulgrana ya ha dado luz verde al brasileño y al club bianconero para que negocien. Arthur, que como informa As desde hace días está en la lista de transferibles del Barça por más que él no quiera moverse del Camp Nou, ha tenido un rendimiento irregular en sus dos primeras temporadas en el Barça. Las lesiones, y algunos capítulos extradeportivos que no gustaron al club, le han puesto en el escaparate de salida y se han impuesto a sus buenas condiciones como organizador. Su salida, además, liberaría una plaza de extranjero.

El Barça, además, podría ganar un centrocampista de tronío en la operación. Miralem Pjanic (1990), un viejo sueño del club azulgrana desde su etapa en el Olympique de Lyon, podría llegar al Camp Nou. Centrocampista organizador, gran tirador de libres directos y jugador con gran conocimiento del juego, el bosnio podría dar todavía varios años de buen nivel en el Barcelona. En la Juventus, el uruguayo Bentancur también es un jugador que gusta al Barça hace tiempo.

 

Falta ahora que Arthur se decida. Aterrizado en el Barça en el verano de 2018 después de que el club azulgrana pagase por el 31 millones de euros, su primer partido de gira estadounidense ante el Tottenham impactó. Tanto que su fútbol se comparó con el de Xavi. Sin embargo, no ha terminado de asentarse y se abre una puerta a que su ciclo en el Barça haya terminado.