Dembélé sigue a su aire

Dembélé sigue en su mundo. Como cuando destrozó su piso en Dortmund antes de declararse en rebeldía con el Borussia y fichar por el Barcelona en 2017; como cuando era un impuntual de manual en su primer año como jugador del Barça; y como cuando este 14 de abril no se presentó a la charla telemática que tuvieron los miembros de la primera plantilla con el cuerpo técnico. Sin ficha para LaLiga, decidió que tenía cosas mejores que hacer ese día.

Quique Setién no hace sino defenderle, pero debe tener pocos datos sobre sus tres primeros años en Barcelona espantosos a nivel de rendimiento. Por sus múltilples lesiones, pero también por su limitado entendimiento del juego, pese a unas condiciones naturales excelentes para jugar al fútbol. Ahora Setién ya va conociendo algún episodio más. Cuando el cántabro llegó, Dembélé estaba lesionado. Entonces le animó («se va a salir») y volvió a lesionarse otra vez. Tuvo que ser operado en Finlandia por el doctor Lasse Lempeinen. Aunque está de baja hasta julio como mínimo, no ha respetado el confinamiento en Barcelona como la mayoría de sus compañeros (excepto De Jong y Braithwaite) y esta semana estaba en Francia, según desveló la Cadena Cope. «El nuevo Dembélé», se llegó a escribir el pasado verano. El «Dembélé de siempre», dicen los hechos. Desde el Barça, y desde su famoso «entorno», confirman que es un profesional más responsable, que ha ordenado su alimentación, su descanso y sus hábitos. En ocasiones, sin embargo, se esfuerzo en demostrar lo contrario.

El Barça espera el próximo lunes a Dembélé en la Ciutat Esportiva para que pase los controles pertinentes del Covid-19 (mucosa y sangre) para luego continuar con su recuperación. Dembélé fue operado el 11 de febero de una rotura completa del tendón proximal del bíceps femoral del muslo derecho. Camino de los tres meses desde la operación, y pese a las palabras de ánimo de Setién, el club va a intentar incluir al francés en alguna operación o darle definitivamente salida por si cupiese la posibilidad, remota, de que vuelva Neymar, y para darle vuelo a Ansu Fati. No se descarta incluso una cesión para que alguien se haga cargo de su elevada ficha. Dembélé no está inscrito en LaLiga y existe una posibilidad muy remota de que pudiera jugar la Champions si el torneo europeo se reanuda en agosto. Para esa fecha, ya tendría el alta médica y podría ayudar si es que su recuperación no vuelve a sufrir un nuevo retroceso. Dembélé, ese espíritu libre, sigue a su aire.

El Barça empieza a trabajar con dudas este viernes

Los jugadores del FC Barcelona recibieron, antes de abandonar el miércoles las instalaciones del club y tras someterse al test del coronavirus, un dossier en el que se les informaba del protocolo que tendrán que seguir a partir de que se inicie la fase1 del protocolo de LaLiga para la vuelta a la competición que empezará a partir de las 9,30 del viernes.

As ha tenido acceso al documento donde se detalla todos los pasos que tendrá que seguir el jugador de cara al inicio de su actividad en los entrenamientos. Lo cierto es que a más de uno le sorprendió algunas de las normas que señala el protocolo, generando bastante revuelo en la plantilla, hasta el punto que el delegado Carles Naval tuvo que aclarar algunas dudas.

Para empezar los jugadores tendrán que acudir a las instalaciones del club de forma escalonada, cada 15 minutos, yendo directamente al campo asignado, sin pasar por el vestuario y equipado con la ropa de entrenamiento que se le entregó el miércoles en una bolsa y con las botas aparte. No podrá haber en ningún momento más de doce jugadores en la Ciutat Esportiva y como máximo podrán coincidir seis jugadores en el campo, guardando un mínimo del doble de distancia social de lo permitido, es decir, cuatro metros. Sólo dos futbolistas podrán estar en el gimnasio a la vez. Se restringen las visitas a los fisioterapeutas para recibir masajes a los estrictamente necesarios. Los jugadores además tendrán que ejercitarse con guantes y cuando acaben la sesión se dirigirán a su vehículo para volver directamente a sus domicilios.

Sin embargo, lo que ha generado más polémica son algunas de las normas que prescribe que tendrán que seguir fuera de las instalaciones deportivas. Se les prohíbe expresamente la visita de cualquier persona a sus casas, aunque la región en concreto haya pasado a fase 1 por parte del Gobierno. También se les desaconseja salir de su domicilio, tanto al jugador como a su familia, y para colmo se les recomienda que sea el club el que les entregue la comida en sus domicilios. Pero si todas estas normas les genera confusión y muchas dudas, cuando entren en la fase de entrenamientos en grupo, se abrirá directamente la caja de los truenos porque el protocolo de LaLiga exige el confinamiento de los jugadores en un hotel de concentración hasta que empiece la competición, algo que la mayoría de jugadores se niegan en seco, tal como adelantó ya la AFE, considerando esta norma como abiertamente “inconstitucional”.