«¿Cómo sería un día sin negros en el deporte? Aburrido»

Kevin-Prince Boateng habló en Sky Sports donde recuerda el día que se marchó de un partido por sufrir insultos racistas, cuando jugaba en el Milan, y lo compliciada que fue esa etapa.

Peores recuerdos: «Me hicieron gestos y burlas de mono, por cada gol que metas te daremos un plátano, te vamos a meter en una caja y te vamos a devolver a tu país, negrata, me han tirado agua y me han dicho que me van a limpiar la suciedad. La gente que me conoce me dice que lloraba, me iba a casa y nunca decía nada. Yo les digo que es porque era un cobarde, no era lo suficientemente fuerte. Ya no soy un cobarde, ese fue el momento en el que dije que ya era suficiente. Me sentí triste y enfadado, quería enseñarle al mundo que no iba a dejar que me hicieran eso nunca más».

Sentimiento: «Bueno, la verdad es que más que triste estoy enfadado porque duele tener estos mismos sentimientos. Sería tan sencillo como agrupar a todas las personas negras y sacarlas del deporte. Y a todos los actores negros y quítalos de las películas. ¿Cómo sería? Aburrido. Me gustaría un día que ningún jugador negro fuese a trabajar. Quizás en el cumpleaños de George Floyd. No porque no queramos trabajar o como falta de respeto al club, sino para honrar a la comunidad negra».

Liverpool: «Es un buen comienzo para saber que están con nosotros. Pero ¿qué hace en general el fútbol? No mucho, un anuncio en la tele o una pancarta cuando salen los equipos al campo».

Difícil para los jugadores: «Entiendo que no es una posición cómoda, mucha gente piensa que si dice algo o comparte algo equivocado va a perder un contrato o un sponsor. No dices nada malo cuando intentas ayudar a la raza humana».

Consecuencia: «Son una broma, al principio creía que funcionaban pero la gente se siente cómoda, puede sentarse en el estadio y llamarnos de todo. Ese policía se sintió cómodo con la rodilla en el cuello de Floyd. Ese es el problema, se sienten cómodos porque no hay consecuencias. ¿Cuáles son las consecuencias? ¿No ir al estadio, una multa? ¿Una multa al club?».

La cuenta atrás del Barça para LaLiga (10): Clément Lenglet

Sorprendentemente, una de las primeras decisiones que tomó Setién a su llegada al Barça fue sentar en el banquillo a Clément Lenglet. En la decisión confluyeron dos factores. El primero, el cambio de sistema pero, sobre todo, que el cántabro aterrizó apostando por Samuel Umtiti. Lenglet terminó por hacerse un espacio, pero es uno de los interrogantes del inicio de la competición. Cuando esta paró, Umtiti se había convertido en titularísimo en los partidos duros lejos del Camp Nou (Nápoles y Real Madrid los dos últimos) y Lenglet actuaba en los partidos de casa. Algo debía ver desde el sillón de su casa Setién del exjugador del Sevilla que le hizo llegar con una idea preconcebida.

Setién le debe a Lenglet, entre otras cosas, un gol vital en el Benito Villamarín en una noche en la que al Barça sólo le valía ganar para seguir en la carrera por LaLiga. El francés hizo el 2-3 en un cabezazo fabuloso. Lenglet ha jugado 19 partidos de Liga por los 23 de la temporada pasada. Su rendimiento y, más aún, su comportamiento desde que llegó al Barça, son ejemplares. Detallista, con ganas de corregirse, es, como De Jong, un amante de ver sus partidos en vídeo y de estudiar a sus rivales. En ocasiones se echa de menos en él un punto más de agresividad y un punto de velocidad cuando los delanteros le llevan a la banda. A cambio, tiene una salida aseada de balón, hace bien la línea y juega atento. Lenglet es, además, un jugador mucho más fiable que Umtiti en el aspecto físico. En sus años en el Barça, sólo se ha perdido una jornada de Liga por lesión.

A punto de cumplir 25 años (lo hace el 17 de junio), Lenglet le ha ganado tiempo al reloj y se ha demostrado como un central válido para el Barça y con un futuro en el club por su regularidad. Estas dos temporadas le han permitido conocer la manera de jugar del equipo, el famoso ADN Barça, la idiosincrasia de un club con muchas claves, y ser respetado. Francia le ha llamado a filas para representar al campeón del mundo, es estable mentalmente y comete pocos errores en el césped. Le falta subir sólo el último escalón para estar en la élite de los mejores centrales del mundo.

Ter Stegen ya no tiene el as del Bayern para renovar

La renovación de Manuel Neuer con el Bayern hasta 2023 tiene un efecto colateral en el Barça. Aunque las negociaciones de Marc-André Ter Stegen para la ampliación y mejora de contrato con el club azulgrana están en punto muerto por la crisis del Covid-19, desaparece el fantasma de su marcha al club muniqués siempre había revoloteado en los últimos meses por más que el Bayern hubiese incorporado a Alexander Nübel, joven guardameta del Bayern.

Ter Stegen ha admitido en diferentes entrevistas y charlas telemáticas durante el confinamiento que las conversaciones con el Barça se habían paralizado durante el coronavirus. Pero en algún momento tendrán que reanudarse. Antes de las mismas, su deseo era ser el portero mejor pagado del mundo y esa era la exigencia de su agente, Gerd Vom Bruch, consciente de que Ter Stegen es el segundo portero mejor valorado del mercado. Según la web especializada transfermarkt, el portero del Barça vale 72 millones de euros, los mismos que Alisson (Liverpool). Sólo les supera Oblak (80 millones).

La renovación de Neuer (valorado en sólo 14,5 millones de euros por transfermarkt) cierra la puerta del Bayern a Ter Stegen por más que el campeón del mundo en 2014 vaya a terminar su contrato con 37 años. La relación entre ambos es meramente profesional en la selección de Alemania. El Barça confía en cerrar la renovación de Ter Stegen antes de terminar el año 2020. De hecho, ya era el objetivo del club azulgrana a principios de temporada, pero las exigencias del meta alemán eran altas.

Ter Stegen sigue siendo, obviamente, un portero deseado por casi todos los clubes del mundo. La Juventus y el PSG lo siguen teniendo en sus carpetas, pero la realidad económica ha cambiado y el alemán, con un estatus ganado en el vestuario y entre la masa social, tiene la oportunidad de alargar su carrera en el Barça hasta convertirse un icono. Eso sí, como demostró en 2016, es un personaje de convicciones firmes y pedirá lo que cree que se merece. En este momento, en su opinión, ser el portero mejor pagado del mundo. La pretensión del Barça es que Ter Stegen amplíe su contrato, como minimo, hasta el curso 2024-25.

Setién incorpora juegos: el ‘tres en raya’ y ‘la gallinita ciega’

Poco a poco, el Barcelona va recuperando la normalidad. Tras diez días de sesiones de entrenamiento, las siete primeras individuales y las últimas tres en sesiones de trabajo de grupos de diez futbolistas, el equipo blaugrana ha empezado a recuperar viejas costumbres que el técnico Quique Setién aportó a las sesiones de trabajo desde el primer día que fichó por la entidad catalana.

La novedad más importante que introdujo el entrenador cántabro a las rutinas de trabajo de la plantilla fue la incorporación de actividades lúdicas. Uno de los primeros fue el ‘juego de los animales’, donde Setién se ponía en medio del círculo, donde estaban los futbolistas, y les lanzaba la pelota mientras decía una palabra como “tierra”, “agua” o “aire”, y el jugador que tenía la pelota debía decir un animal que se relacionara con esa palabra. Este juego abrió la veda a muchos más, algunos tan sorprendentes como una especie de gallinita ciega, donde varios jugadores se tapaban los ojos con una venda y tenían que recorrer el campo en línea recta. Otros más normales como el de pasar la penitencia del pasillo de las collejas si en un rondo te hacían más de veinte pases seguidos.

De hecho, Setién sólo ha tardado tres entrenamientos colectivos para introducir el juego a la sesión de entrenamiento. El entrenador ha dispuesto un circuito físico con el equipo dividido en cinco jugadores – un grupo llevaba un cono azul y otro rojo-. El objetivo era hacer lo más rápido posible el circuito, porque el que llegaba primero tenía la posibilidad de poner antes el cono dentro del casillero que se había dispuesto en el césped. Una especie de tres en raya en toda regla. Esta actividad la ha repetido tanto en el grupo de las 9.30 horas como posteriormente el de las 11 horas.

No hay duda de que este tipo de actividades consigue que los futbolistas realicen el trabajo físico de una manera menos forzada y asimismo intensifica los aspectos competitivos entre los compañeros. En todo caso, Setién tendrá tiempo para preparar nuevas actividades lúdicas en los entrenamientos: este jueves ha concedido día de fiesta a la plantilla y no regresarán hasta el viernes a las 9.30 horas a la Ciutat Esportiva.

 

Setién matiza la pizarra

La pizarra post-confinamiento del Barça no será la misma que antes de la pandemia. Setién y sus ayudantes han tenido tiempo para matizar el manual de instrucciones. En eso, han demostrado cintura desde la primera semana, cuando el plan que Quique se trajo de su casa en Cantabria, con un extrañísimo 1-3-1-4-2, se paseó por el precipicio en Ibiza y se estrelló en Valencia. No tiene este Barça jugadores para expresarse con esas coordenadas y, aunque aseguró que podría volver a usarlo, no lo ha hecho. Pronto pasó el Barça de Setién al 4-3-3 que jugó la última temporada y media de Valverde (el Txingurri jugó un 4-4-2 su primer curso), y con mejores resultados.

Setién también estudia cómo sacar partido de los cinco cambios. Es un arma de doble filo evidente. Por un lado, podría permitir que el Barça mantenga un ritmo de juego altísimo. Pero con cinco cambios, también se corre el riesgo de desordenar al equipo, perder continuidad y automatismos. No será fácil jugar con esa herramienta.

Lo menos sencillo, aunque hace un tiempo pudiese resultar ridículo, va a tener que ver con la comunicación. De momento, Setién no podrá dar charlas tácticas de grupo. Hasta ha deslizado la posibilidad de reuinir a los jugadores en un cine: “Va a ser una pretemporada en número de días. Pero luego hay incógnitas. En pretemporada, juegas amistosos que sirven para corregir aspectos tácticos. Aquí, ni siquiera podremos vernos en en las reuniones. Seguramente, tendremos que tener distanciamiento. O los ponemos fuera, o nos los llevamos a un cine donde proyectarles las imágenes, o no van a ver las cosas que les tenemos preparados…”. Y el manual de instrucciones de Setién viene con novedades para la parte final de la temporada.

Dembélé, en mitad de la nada

El lunes se cumplieron tres meses desde que el doctor Lasse Lempeinen operó a Ousmane Dembélé de una rotura completa del tendón proximal del bíceps femoral de la pierna derecha. Fue en Turku, Finlandia. Por entonces, Lempeinen ya dejó claro en este medio cuál sería el periodo de baja de Dembélé: «Mi estimación es que estará seis meses lejos de los terrenos de juego. La lesión fue más grande y más exigente que la que yo mismo operé en 2017». A Dembélé se lo tragó la tierra ese 11 de febrero. Desapareció de las redes sociales, de la charla telemática que el pasado 14 de abril organizó Quique Setién; y, teóricamente, desapareció para pasar el confinamiento en Barcelona. La semana pasada, sin embargo, a Dembélé se le vio en París y no se presentó a las pruebas del COVID-19, que pasó el lunes.

El futuro de Dembélé en el Barça no está nada claro. Dijo Lasse Lempeinen, que se comprometió a seguir de cerca la recuperación, que estaba «muy seguro de que, después de una rehabilitación cuidadosa, sus mejores años en el fútbol están por venir». Pero tres meses después de operarse, a mitad del camino de la recuperación, el Barça no está tan convencido de eso. La temporada pasada, advirtió a Dembélé de que tenía una última oportunidad. Se trataba de darle un voto de confianza aunque, por detrás, lo tuviese como último as en la manga para cerrar la operación Neymar. Este año ni siquiera tiene ese colchón.

Irregular en el campo, donde mezcla buenas condiciones individuales y una exuberancia física brutal con una lectura deficiente del juego, un futbolista que ha costado 140 millones no es sostenible si se lesiona ocho veces, se pierde 70 partidos y ha estado, de momento, más de 425 días de baja en el Barça que serán más de 500. Su comportamiento, además, siempre ha estado bajo sospecha. Mickael Naya, su excocinero, llegó a explicar en Le Parisien que «Ousmane no respeta para nada los tiempos de descanso, no hay ninguna estructura de alto nivel en su entorno!. El Barça quiso enmendarle la plana este curso. Desde el club azulgrana se transmitió que el jugador era «mucho más profesional», que cuidaba “la alimentación y los tiempos de descanso». Pero Dembélé se lesionó en la primera jornada contra el Athletic y en noviembre, reventó contra el Dortmund. Cuando ya estaba recuperado, y Setién le había echado el enésimo capotazo, el jugador se rompió otra vez el 4 de febrero en plena tormenta Abidal-Messi. Obligado a operarse de nuevo, el Barça ya no cree en el jugador. El mismo doctor Lempeinen admitió que Dembélé es un paciente de alto riesgo: «El mayor riesgo para la lesión de isquiotibiales es la lesión de isquiotibiales anterior». El problema es qué hacer con Dembélé. Con contrato es una quimera y la única solución será meterlo en alguna operación de intercambio para abaratar un fichaje o cederlo a algún club que se haga cargo de la ficha al estilo Coutinho. Dembélé está en mitad de ningún camino.

El United ‘pesca’ en la Masia: ficha al cadete Marc Jurado

El Manchester United ha fichado al cadete del Barcelona Marc Jurado. Según Sport, el canterano azulgrana no renovará y se incorporará al equipo inglés dejando 1,5 millones de euros al Barça por derechos de formación. Jurado, que juega de lateral derecho, ha sido de los jugadores que más ha brillado esta temporada en el Cadete A del Barça. El jugador entró en La Masía en la categoría de Prebenjamín hace nueve años.

El lateral, natural de Can Rull, ha preferido seguir su carrera lejos de Can Barça como ya hicieron otros canteranos azulgrana como Fran Mérida, Jordi Alba o Cesc, aunque estos dos últimos acabaron regresando. Sport asegura que la decisión se comunicó esta semana después de varias semanas de negociación y que no ha sentado bien en el seno del club. El Barça le puso sobre la mesa estar en el Juvenil B, una cifra económica superior a la que ha percibido hasta ahora con lo que pretendía unir su nombre a los de Pablo Páez ‘Gavi’ e Ilias renovaciones que tiene atadas. Sin embargo, Jurado probará suerte en los diablos rojos con una generación mayor a la suya y contará con la posibilidad, si su rendimiento es bueno, de estar en el filial del United.

Barça y Everton negocian un posible traspaso de Todibo

El Barça necesita ahorrar dinero si quiere acometer varias operaciones este verano. Sport informa de lo que podría ser la primera venta: Todibo. El Everton negocia con el Barça para establecer un precio medio de 20 millones, sin embargo hay varios obstáculos. Siendo más concreto, podrían ofrecer 25 fijos más cinco en variables. El principal hándicap radica en que el club culé pretende que haya una opción de recompra, algo a lo que se niega la entidad inglesa.

La relación entre ambos clubes es cordial, el caso de André Gomes y Yerry Mina son los ejemplos que lo ratifican. Todibo se fue al Schalke con una posible opción de compra de 25 kilo, algo impesable. Su fichaje por el Barça fue en 2019 y, desde entonces, ha dejado dudas en la entidad catalana.

Ahora, ni dos años después, podría despedirse por la puerta de atrás del club que le dio la oportunidad de dar su salto a la élite del panorama europeo.

El Barça da el OK a la venta de Arthur y puede fichar a Pjanic

Según informa Mundo Deportivo en su portada de este martes, el Barça ya ha dado el OK a la venta de Arthur Melo. De hecho, el club azulgrana ya ha dado luz verde al brasileño y al club bianconero para que negocien. Arthur, que como informa As desde hace días está en la lista de transferibles del Barça por más que él no quiera moverse del Camp Nou, ha tenido un rendimiento irregular en sus dos primeras temporadas en el Barça. Las lesiones, y algunos capítulos extradeportivos que no gustaron al club, le han puesto en el escaparate de salida y se han impuesto a sus buenas condiciones como organizador. Su salida, además, liberaría una plaza de extranjero.

El Barça, además, podría ganar un centrocampista de tronío en la operación. Miralem Pjanic (1990), un viejo sueño del club azulgrana desde su etapa en el Olympique de Lyon, podría llegar al Camp Nou. Centrocampista organizador, gran tirador de libres directos y jugador con gran conocimiento del juego, el bosnio podría dar todavía varios años de buen nivel en el Barcelona. En la Juventus, el uruguayo Bentancur también es un jugador que gusta al Barça hace tiempo.

 

Falta ahora que Arthur se decida. Aterrizado en el Barça en el verano de 2018 después de que el club azulgrana pagase por el 31 millones de euros, su primer partido de gira estadounidense ante el Tottenham impactó. Tanto que su fútbol se comparó con el de Xavi. Sin embargo, no ha terminado de asentarse y se abre una puerta a que su ciclo en el Barça haya terminado.

 

Barça: prohibido superar el peso ideal más de dos kilos

Los jugadores del Barcelona, durante el tiempo que dure el confinamiento, están siendo controlados diariamente por los preparadores físicos, quienes elaboran un plan de trabajo personalizado semanal con el fin de mantener el cuerpo activo y como prevención de futuras lesiones. Se trata de un trabajo básicamente de mantenimiento, con la mayoría de ejercicios inespecíficos, es decir, muy generales, y sin poder desplegar todas las necesidades que requiere el trabajo con un futbolista de élite.

Donde sí está habiendo una exigencia y control máximo es a la hora de pasar por la báscula. Cada semana, el jugador ha de reportar dos veces su peso al preparador físico que supervisa su trabajo. Por ahora, los resultados están siendo más que satisfactorios: en líneas generales, los umbrales de aumento de peso en la plantilla han estado entre 0,6 y 1,5 kilos. Unos parámetros que se consideran correctos teniendo en cuenta que la plantilla lleva ya más de seis semanas en confinamiento. De hecho, el listón que no pueden superar en ningún caso es el de dos kilos o más. Esta es una de las líneas marcadas en rojo cuando regresen los futbolistas a la Ciutat Esportiva.

También se espera un aumento en el porcentaje de índice corporal de grasa en torno al 0,3 y al 0.9%. En este caso, los cálculos son menos exactos ya que los jugadores no cuentan en su domicilio aparatos para calcular el porcentaje. Será una de las primeras pruebas que se les haga cuando se inicie la actividad deportiva.

En este apartado, un papel muy importante lo tiene la nutricionista del club, Toña Lizarraga, quien ha marcado una serie de pautas durante el tiempo que dure el confinamiento, como priorizar el consumo de proteínas y complementar la ingesta con batidos de frutas y verduras. Otro de los desajustes que se están intentando reconducir es la disminución del rendimiento aeróbico que se ha empezado a detectar en las últimas semanas en algunos futbolistas. Esto implica directamente un descenso en la capacidad de resistencia del jugador.

Además, en el caso de los futbolistas más rápidos y explosivos se ha empezado a constatar una pérdida evidente en la capacidad de realizar esfuerzos repetidos en los últimos entrenamientos telemáticos así como una pérdida a la hora de absorber impactos por parte del tendón.