Griezmann se gana al ‘soci’

Lo venía cocinando hace semanas y lo firmó este miércoles en Los Cármenes. Temporada y media después de llegar, Antoine Griezmann explotó con su mejor noche como jugador del Barcelona. Estuvo en cuatro goles del partido (dos goles y dos asistencias) y, sobre todo, se metió en el bolsillo a la gente por su fe. Por su convicción en perseguir un balón casi imposible en la jugada del 2-1 que luego encontró colaboración de Aarón; por su sangre fría para amortiguar el balón dirección Jordi Alba en la acción del 2-2. Y por su cabezazo de fe en el 2-3. Un gol de killer que permitió explotar al Barça. Griezmann terminó abrazado por Messi, que lo encontró en las jugadas de los dos primeros goles; y de Alba, a quien también encontró en la acción del 3-5.

«Hemos sufrido», se sinceró Griezmann al final del partido mientras compartía sonrisas con Frenkie de Jong, de quien, dijo entre risas, se disfrazó de Pippo Inzaghi. Ese, en parte, es el nuevo Griezmann, pieza fundamental en la recuperación de juego del Barça, pero sobre todo del ambiente en el interior del vestuario. Griezmann es uno de los jugadores que más han hecho por coser el grupo, al tiempo que mejoraba su rendimiento en el terreno de juego. En los entrenamientos invisibles, esos que se juegan en las reuniones de vestuario y en el compromiso colectivo, Griezmann también está siendo el mejor en los últimos tiempos.

Contra el Granada, a Griezmann se le vio barriendo todo el frente del ataque. Su reparto de los espacios con Messi aparenta haber llegado a una gran armonía para el equipo. Y, desde luego, se le ve pisar más el área. Además de los dos goles, estuvo cerca de hacer el 0-1 en una acción sacada in extremis por un defensa. Ya en la segunda parte, se inventó una chilena que Aarón sacó con grandes reflejos.

Hasta este miércoles, Griezmann sólo había firmado cuatro dobletes como jugador del Barça. Uno ante el Betis, nada más llegar; otro en Ibiza, también en la Copa, que salvó al Barça. Y este curso, también contra el Granada en Copa y ante el Athletic en la Supercopa. Esa debió ser su primera gran noche como jugador del Barça. Pero una falta de atención en los últimos minutos arruinó el título del Barça. «No sé qué pasa, a veces no hablamos», dijo esa noche el francés, muy dolido por la derrota. Lejos de reproches, sin embargo, el Barça ha ganado desde entonces a Cornellà, Elche, Rayo, Athletic y Granada. La sensación de unidad en un equipo que se ha juntado ante las adversidades desde que empezó el año es total. Y Griezmann es uno de los líderes del grupo. Se ha ganado al barcelonismo.

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