¿Qué fue de Chygrynskiy? el central ucraniano que sedujo a Guardiola

En el verano del año 2009 Pep Guardiola se había ganado el derecho a decidir la planificación del Barcelona y tener plenos poderes en los fichajes. En su primera campaña en el primer equipo blaugrana había ganado la Liga, Champions League y la Copa del Rey, algo que posteriormente finalizaría con el primer ‘sextete’ de la historia con un juego ofensivo, de toque y marcado por el virtuosismo. El técnico blaugrana quería un defensa central para cubrir el hueco dejado por Martín Cáceres, que se marchaba cedido a la Juventus después de disputar 23 partidos la temporada anterior sin lograr el rendimiento esperado. Guardiola pidió expresamente a Chygrynskiy, central ucraniano del Shakhtar Donetsk, por el que el Barcelona pagó 25 millones de euros pese a ser un semidesconocido en España. Un año después regresó a su club de origen por 15 tras devaluarse 10 ‘kilos’ en tan sólo 12 meses. Actualmente posee un valor de medio millón en el AEK de Atenas según Transfermarkt y hoy no estará contra España después de cifrar su último compromiso con su selección en el año 2011.

Inicios en el Shakhtar y cesión al Metalurh

Dmitro Anatóliyovich Chygrynskiy (Iziaslav, 7 de noviembre de 1986) se incorporó a las filas del Shakhtar Donetsk en el año 1999, cuando tenía 13 años. Tras tres años y medio ascendiendo imparablemente en las categorías inferiores, el central ucraniano debutó con 17 años en primera división. El 7 de diciembre de 2004 tuvo su primer contacto con el Barcelona, ya que Lucescu le hizo debutar de forma testimonial en Champions en la victoria del Shakhtar por 2-0 en el RSK Olympiyskiy ante el equipo blaugrana. En 2005 fue cedido al PFK Metalurg Zaporizhia, club ucraniano donde dio un gran salto en su progresión. Disputó 18 partidos y anotó dos goles que le sirvieron para regresar al club más formado y con la idea de pelear por el puesto de titular. Además, entró en la convocatoria para el Mundial de Alemania de 2006, aunque no llegó a tener minutos. Ucrania cayó en cuartos de final contra Italia y su debut en la competición fue contra España, donde fueron goleados por 4-0. Posteriormente disputaría el Europeo Sub-21 en el que entraría en el once ideal del campeonato.

Guardiola se prendó en sus enfrentamientos

Destacando por su limpia salida de balón, desplazamiento en largo y las cualidades del central moderno de toque, Chygrynskiy disputó 13 partidos en su año de regreso al Shakhtar y logró tres goles. En la temporada 2006/07, con 20 años, se consagró en el equipo donde destacaban jugadores como Marica, Brandao, Elano, Matuzalem, Fernandinho, Tymoshchuk, Srna o Rat. Jugó 29 partidos entre todas las competiciones, midiéndose al Valencia en Champions League y al Sevilla posteriormente en UEFA. La siguiente temporada siguió progresando, anotando 4 goles en 42 partidos y participando en alguna ocasión en el centro del campo por su habilidad para distribuir la pelota. Repitió número de partidos en la campaña 2008/09, probablemente la mejor de su carrera, y se midió en dos ocasiones al Barcelona de Guardiola, encandilando al técnico de Sampedor. El Shakhtar cayó por 1-2 como local ante los blaugranas, en una remontada exprés con un nombre propio, Leo Messi, que marcó en el 87 y en el 93 tras salir desde el banquillo. En el Camp Nou la victoria fue para los ucranianos, que se impusieron por 2-3 a un Barcelona con muchos suplentes. En esos partidos se ganó el interés de Guardiola. Finalmente el Shakthar levantó la Copa de la UEFA derrotando en la prórroga al Werder Bremen por 2-1.

Sobrepasado en LaLiga

Llegados a este punto, Guardiola tuvo claro que quería al central para pelear el sitio con Piqué y Puyol y mejorar aún más la salida jugada de pelota desde atrás. No quería un plan B, era su elección. Pero el Shakthar se negaba a traspasar a un Chygrynskiy que estaba a punto de cumplir 23 años, conscientes de que tenían que disputar la Supercopa de Europa contra el propio Barcelona. El 28 de agosto de 2009, y después de haber jugado ya 7 partidos en liga con el Shakhtar, el equipo ucraniano se midió al Barça con el central en el once y cayó en la prórroga por un gol de Pedro cuando quedaban cinco minutos para acudir a los penaltis. En esa cita y a punto de concluir el mercado de fichajes se cerró su llegada al club catalán por 25 millones de euros.

No tardó en entrar en los planes del técnico, que ya le puso de titular en la segunda jornada de Liga contra el Getafe (victoria 0-2). Se mantendría en el once para derrotar al Atlético por 5-2 y fue encadenando oportunidades como apuesta personal de Guardiola. Pero los errores se sucedían partido tras partido: pérdidas de balón, lentitud en la cobertura, penaltis cometidos… hasta desesperar a la afición. El ucraniano jugó 12 partidos con el Barcelona hasta enero; en los cinco meses siguientes disputaría 180 minutos. Chygrynskiy regresó al Shakhtar a cambio de 15 millones con el título de Liga y el Mundial de Clubes que cerraba el ‘sextete’ en su palmarés.

Sobre su etapa en el Barcelona comentaba hace unos años en Don Balón que «el entrenador me trató muy bien en todo momento. Me enseñó muchas cosas el año que estuve en el club y se preocupó mucho por mí y para que mejorara muchos aspectos de mi juego. No es fácil aprender a jugar como lo hace el Barcelona, con esa rapidez, y se necesita un periodo de adaptación. Si hubiera jugado bien no me habrían traspasado otra vez al Shakhtar. No creo que el dinero que costó mi fichaje tuviera nada que ver, cometí errores y fue sólo por mi culpa, por eso me traspasaron, pero así es el fútbol. Si juegas bien sigues, es así. Repito, yo fui el responsable por cometer errores».

Desaparecido de la élite

Su regreso al Shakhtar no tuvo el resultado esperado. 21 partidos en el año de vuelta, cumpliendo sus últimos partidos con la selección, 9 el siguiente y cuatro en la temporada 2013/14. Suplente y con un valor de mercado reducido a los dos millones de euros, Chygrynskiy rescindió contrato con el club de su vida y buscó resurgir en el fútbol en el Dnipro. En una temporada y media tan solo disputó 19 partidos, por lo que volvió a obtener la carta de libertad y pudo decidir su futuro con un valor económico de un millón de euros para Transfermarkt.

Su destino estuvo en Grecia, en el AEK de Atenas. Ahí se ha asentado, con cuatro temporadas en la liga griega donde se ha hecho con un hueco de titular en el centro de la zaga. Con 33 años es todo un veterano en el equipo heleno, manteniendo esa imagen con su icónica melena al viento, la barba poblada y con el balón siempre por el suelo. Completamente apartado de la fama y los focos que le acompañaron en su fichaje por el Barcelona, mantendrá en su bagaje el haber sido elogiado y elegido por Pep Guardiola para formar parte de uno de los mejores equipos de la historia.

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