Ansu vuelve a tirar la puerta

 

Ansu Fati pide paso. O mejor dicho, vuelve a pedir paso. Que un chico de 17 años que en el inicio de LaLiga (entonces tenía 16) ya reclamara su sitio, estuviera de moda, perdiera el foco y pasara de sujeto a complemento puede ser previsible. Cosas de la edad. Lo extraordinario es que después de ver disminuido su papel en el equipo tras su irrupción regrese 10 meses después de su debut siendo decisivo. Ansu debutó en agosto, deslumbró en septiembre y en las últimas jornadas antes del parón jugó los minutos de descuento y testimoniales. Hasta que recuperó la titularidad un martes de junio y volvió a ser determinante como si no hubiera pasado el tiempo. Tirar la puerta dos veces en una temporada está al alcance de muy pocos.

El canterano no era titular con el Barcelona desde el pasado 15 de febrero (Barcelona 2 – Getafe 1). Venía el joven atacante blaugrana de marcar dos goles ante el Levante y de ser titular en la vuelta de Copa ante el Athletic. Pero desde entonces desapareció de los planes de Setién. Ni un minuto ante el Betis, una titularidad de urgencia ante el Getafe en un partido en el que llegó a ir convocado Rei Manaj y a partir de ahí nada ante el Eibar, tres minutos para perder tiempo ante el Nápoles, nueve ante el Madrid, cinco ante la Real Sociedad y espectador en Mallorca.

Pero el martes ante el Leganés Setién le volvió a dar una oportunidad y Ansu fue la clave del partido. Con el Barça espeso, lento y sin ideas fue el chaval el que desencalló un partido lamentable con un gol desde la frontal en el primer disparo del equipo blaugrana.

Su quinto gol en LaLiga, el sexto de la temporada. Y todos han sido trascendentes. Se estrenó como goleador ante Osasuna marcando el tanto del empate a uno cuando el Barça perdía por 1-0. A la jornada siguiente abrió el marcador ante el Valencia, en ausencia de Suárez marcó los dos tantos de su equipo que permitieron sumar tres puntos contra el Levante y contra el Leganés desatascó un partido nefasto de los de Setién. En la Champions, le bastaron dos minutos (ingresó en el campo en el minuto 84 y anotó en el 86) para convertirse con 17 años y 40 días en el goleador más joven de la historia de la Champions y de paso dar el triunfo al Barça en el Giuseppe Meazza ante el Inter.

En un encuentro en el que el Barcelona no encontraba por donde meterle mano al Leganés, Ansu siempre desafió a Awaziem, su marcador, cinco años mayor que él y que le sacaba una ventaja física significativa de 14 centímetros (1,92 para el marcador nigeriano por 1,78 del juvenil blaugrana). Pero Ansu no se arrugó. Marcó un tanto decisivo, fue el mejor mientras estuvo en el campo y fue sustituido en el inicio de la segunda parte. Como el campo estaba vacío se perdió la ovación de una afición ansiosa de ver a un chaval tirar de nuevo la puerta del primer equipo.

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