Dembélé no fue a la Ciutat Esportiva y pasó las pruebas del coronavirus en casa

Todo lo que rodea a Ousmane Dembélé desde que fichó por el Barça en verano del 2017 tiene un halo de misterio y extravagancia. El delantero francés estaba citado este lunes a las 9.30 horas en la Ciutat Esportiva para someterse al test del coronavirus así como para hacer un control ‘in situ’ del estado de su lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha. Sin embargo, a última hora se decidió que el delantero pasara las pruebas desde su casa para evitar cualquier contacto con sus compañeros en las instalaciones blaugrana, que a esa hora estarían ejercitándose. Si esto fuera cierto, sorprende que los jugadores de baloncesto y fútbol sala pasaran los test PCR a la misma hora que los jugadores del primer equipo de fútbol estaban entrenándose. En cualquier caso, un médico del club se personó en casa de Dembélé esta mañana para someterle al test PCR y hacerle una analítica de sangre, según desveló TV3.

Otras fuentes aseguran que el jugador excusó su presencia en la Ciutat Esportiva por “problemas logísticos”. No hay que olvidar que Dembélé estaba viviendo su confinamiento en París. No hay que olvidar que el jugador fue excluido por parte de LaLiga en la convocatoria del pasado miércoles para pasar los test de coronavirus al no estar inscrito en la competición.

En todo caso, se puede decir abiertamente que el delantero francés come aparte: está recuperándose de una grave lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha, de la que se operó en febrero en Finlandia, el club le dio la baja federativa en LaLiga para poder fichar a un sustituto fuera de las ventanas de LaLiga, durante el confinamiento apenas dio señales de vida, hasta el punto que ni tan siquiera estuvo presente en la reunión telemática de la plantilla que convocó Quique Setién el 14 de abril, en el mejor de los casos se le espera a finales de agosto para ayudar al equipo en unas hipotéticas semifinales de la Champions y su nombre cada día suena con más fuerza para entrar este verano en algún trueque

Una recuperación que se espera larga: le resta como mínimo tres meses más de duro trabajo. Además su historial de recaídas, obliga a los responsables a ir todavía con mucho más cuidado y precaución, conscientes que un nuevo paso atrás podría ser la puntilla para el jugador, sobre todo a nivel mental.

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