Koeman reta a las vacas sagradas

Ronald Koeman dejó bien claro en la rueda de prensa previa al partido ante el Elche de este miércoles que son las vacas sagradas las que deben dar un paso adelante, rearmar moralmente al grupo y buscar soluciones para reencontrar la senda de las victorias. De ahí que haya decidido volver a convocar, por tercera vez consecutiva, a los mismos jugadores que perdieron (1-4) ante el PSG y empataron sorprendentemente (1-1) contra el Cádiz, de cara al partido aplazado que se jugará este miércoles ante el Elche en el Camp Nou correspondiente a la primera jornada de LaLiga.

Ninguna rotación, ningún descanso y ningún respiro. Todos los jugadores disponibles, sin excepción, han entrado en la convocatoria, incluso Frenkie de Jong, que tendrá que ir con mucho tiento de no ver una amarilla, ya que le dejaría fuera para el partido del sábado ante el Sevilla por acumulación de tarjetas.

La única novedad respecto a las dos últimas convocatoria es la presencia del delantero del filial Konrad de la Fuente, que se une a Iñaki Peña y Óscar Mingueza en la lista del primer equipo.

Ahora está por ver si Koeman vuelve a repetir once por tercera vez consecutiva o decide hacer alguna rotación, pensando en el próximo doble enfrentamiento ante el Sevilla, de Liga y Copa. Muchas miradas estarán puestas en Clemente Lenglet, el gran señalado por el empate ante el Cádiz, tras provocar un penalti absurdo en el último minuto, y en Ousmane Dembélé, que el propio entrenador señaló públicamente por haber desaprovechado ocasiones muy claras ante el Cádiz.

En la enfermería blaugrana se mantienen Ansu Fati, Philippe Coutinho, Sergi Roberto y Ronald Araújo. Este último será el primero en regresar. De hecho, no se puede descartar que reaparezca este sábado ante el Sevilla en LaLiga o, a más tardar, cuatro días más tarde en el trascendental partido de Copa ante el conjunto hispalense, donde los blaugrana están obligados a remontar un 2-0 en contra si quieren pasar a la final.

La relación completa de futbolistas para jugar este miércoles (19 horas) ante el Elche en el Camp Nou está formada por: Ter Stegen, Neto, Dest, Junior, Lenglet, Piqué, Alba, Umtiti, De Jong, Busquets, Pjanic, Matheus, Pedri, Riqui Puig, Griezmann, Braithwaite, Dembélé, Messi, Trincao, Peña, Konrad y Mingueza.

Haaland, más revalorizado que nunca

El hombre de moda que nunca pasa de moda. Esa podría ser la perfecta definición de Erling Haaland, futbolista que ya lleva más de un año desatando pasiones en el panorama futbolístico. Precisamente, el número de búsquedas con el nombre del noruego no para de crecer, a la par que su valor en el mercado, algo con lo que ya se frotan las manos en el Borussia Dortmund. Y es que, con sus sendos dobletes en una misma semana, a Sevilla en Champions League y Schalke 04 en Bundesliga, suma más de un par de millones a su precio.

Según publica un estudio del CIES, Haaland ha pasado ya a ser el futbolista con más valor de mercado de todos aquellos nacidos desde el año 2000 en adelante. Un total de 152 millones de euros es, como bien estipula dicha fuente, una cifra que podría oscilar a la petición del Borussia Dortmund por el traspaso del delantero noruego. Algo que se podría catalogar como obvio después de los números de récord que está logrando alcanzar a sus 20 años. Un no parar el de perforar porterías para el androide del gol. Por tanto, Haaland ya lidera una lista de los ‘Nuevos Galácticos’ en la que supera a su compañero Jadon Sancho, Ansu Fati, Alphonso Davies, Phil Foden, Vinícius, Rodrygo, Pedri, Ferran Torres o Eduardo Camavinga.

En la presente temporada, Haaland ya registra 27 goles entre todas las competiciones, en solo 25 partidos. Es decir, que promedia más de un gol por encuentro. Unos números de auténtico escándalo, entre los que destaca los ocho tantos anotados en la Champions League, los que le sitúan como el máximo goleador de la competición. Además, a nivel global son 43 dianas en sus 43 duelos oficiales con el Borussia Dortmund. Por ello, sus pretendientes, ya sean Real Madrid, Barcelona, Manchester City o United, no van a tener nada fácil sacarle de Alemania.

Top-15 de jugadores más caros nacidos a partir del 2000

1. Erling Haaland: 152.000.000€

2. Jadon Sancho: 148.300.000€

3. Alphonso Davies: 139.200.000€

4. Bukayo Saka: 116.200.000€

5. Ansu Fati: 108.400.000€

6. Mason Greenwood: 102.300.000€

7. Ferran Torres: 100.900.000€

8. Pedri González: 96.400.000€

9. Dejan Kulusevski: 83.400.000€

10. Phil Foden: 81.900.000€

11. Jérémy Doku: 65.400.000€

12. Rodrygo Goes: 64.500.000€

13. Jude Bellingham: 61.700.000€

14. Vinícius Júnior: 61.600.000€

15: Takefusa Kubo: 54.100.000€

Objetivo remontada

La contundente derrota ante el París Saint-Germain en el Camp Nou en el partido de ida de los octavos de final de la Champions por 1-4 deja al Barcelona al borde de la eliminación europea y plantea una reestructura de prioridades en los objetivos inmediatos del club blaugrana. La Champions se da por perdida como no puede ser de otra manera y ahora en el horizonte se marca el partido de vuelta de semifinales de Copa ante el Sevilla como la la máxima prioridad.

El partido de París del próximo 10 de marzo queda archivado con el único objetivo de lograr una salida digna de Europa. De puertas afuera nadie va a dar públicamente por perdida la eliminatoria, pero en el vestuario blaugrana son perfectamente conscientes de que la tarea es imposible.

Así pués, la idea del cuerpo técnico que lidera Ronald Koeman es la de rearmar moralmente a un equipo que salió muy tocado de la goleada del Camp Nou. Recobrar sensaciones en LaLiga y tratar de llegar lo mejor posible al partido del tres de marzo en el Camp Nou ante el Sevilla en el que se disputará una plaza para la final de Copa. Para lograr este billete que podría maquillar la temporada y dar la única alegría a la afición blaugrana en un año muy duro el conjunto cule debería remontar un 2-0. Se considera difícil, pero no imposible. En el vestuario estaban convencidos, al menos antes del varapalo sufrido ante Mbappé y compañía que de que podían levantar la semifinal.

Antes de llegar a ese partido, que puede ser el más decisivo del curso para el Barça, el conjunto catalán tiene tres partidos de Liga.

El domingo recibe al Cádiz en el que debe ser el primer escalón para medir a recuperación del grupo, entre semana, el miércoles 24, el Barça recupera ante el Elche también en el Camp Nou el partido de la primera jornada de Liga que quedó aplazado en su día porque ambos equipos alargaron la temporada anterior. El Elche estaba en agosto jugando su promoción de ascenso a LaLiga Santander ante el Girona y el Barça penaba en Lisboa ante el Bayern en la fase final de la Champions League.

La casualidad ha determinado que cuatro días antes de verse las caras en busca de un sitio en la final de Copa, Sevilla y Barcelona se enfrenten en partido de Liga. Un duelo en el que supondrá todo un reto para ambos entrenadores en lo que hace referencia a la gestión de sus respectivas plantillas.

En el bando barcelonista, la idea es la de no quemar jugadores parea que puedan llegar a este partido contra el conjunto de Lopetegui en la mejor forma posible. De momento, Piqué ya ha jugado sus primeros minutos tras su lesión y lo más probable es que siga apareciendo en el equipo con el objetivo de coger la forma. Junto a la vuelta de Piqué, la recuperación de Araújo es la otra gran prioridad para Koeman y un equipo que ha convertido el partido de vuelta ante el Sevilla en el gran acontecimiento de la temporada.

Araújo quiere estar ante el PSG y se infiltrará

En condiciones normales, Ronald Araújo estaría unas tres semanas de baja y no regresaría hasta principios de marzo. Pero la situación es todo menos normal en el Barcelona, con una plantilla diezmada de jugadores lesionados, sobre todo en la línea defensiva. De ahí que el central uruguayo esté dispuesto a dar un paso adelante e infiltrarse el lunes en el tobillo izquierdo para poder jugar ante el PSG en la ida de la Champions.

Tal como adelantó AS, el jugador tiene un esguince de grado dos en el sindesmosis anterior del tobillo izquierdo. Una lesión de este alcance permite poco margen de maniobra si no hay una infiltración por en medio. En las lesiones de tobillo la tolerancia al dolor son muy importantes y Araújo ha demostrado ir más que sobrado en este sentido. No hay que olvidar que jugó lesionado esta misma temporada el partido ante la Juventus en Turín, teniendo que ser sustituido al descanso.

Si algo ha destacado Araújo, aparte de su enorme calidad, es tener una capacidad de recuperación impresionante. Llegó a estar poco más de 24 horas de baja tras sufrir una sobrecarga en los isquiotibiales este curso.

Ronald Koeman fue el primero en reconocer que Araújo no está descartado para la ida del PSG, mientras que desde ‘Mundo Deportivo’ apuntaban que el jugador estaba dispuesto a infiltrarse.

Los planes del central uruguayo pasan por reincorporarse al grupo el próximo lunes, infiltrarse por la tarde y esperar a las sensaciones cuando se levante el martes por la mañana y sobre todo en la sesión de activación del mismo día del partido. Conociendo la capacidad de sufrimiento de Araújo y su tolerancia al umbral del dolor, Koeman puede respirar aliviado.

El PSG calienta al Barça

Como siempre pasa algo en el Barça, lo de este miércoles, después de una remontada heroica contra el Granada en la Copa, terminó con unas declaraciones de Ángel Di María desde Francia. El argentino dijo que «hay muchas posibilidades» de que Messi juegue en el Paris Saint Germain la próxima temporada. Al argentino, amigo muy cercano de Messi le dio igual que él mismo termine su contrato con el PSG el próximo 30 de junio. El caso era agitar el árbol. A los oídos de Koeman llegaron esas declaraciones de Di María. Y el holandés reaccionó, porque se está haciendo un caldo de cultivo feo en la historia.

«Es una falta de respeto. Una cosa es que te equivoques una vez, pero parece que quieran calentar el partido. Messi es jugador del Barça todavía», dijo el holandés en la sala de prensa de Los Cármenes. Ese «todavía» hizo temblar a la afición culé. Pero sea una estrategia o no, lo del PSG está empezando a sentar mal en Barcelona. A Leonardo, director deportivo del PSG, no pareció importarle que Jorge Messi, padre de Lionel, pidiese en octubre a los medios de comunicación que dejasen de «inventar» y de fabricar «fake news» con informaciones que daban por hecho el fichaje de Messi con el PSG.

Hace un mes, Leonardo flirteó claramente con Messi en France Football. «Grandes jugadores como Messi siempre estarán en la lista del PSG (…). Estamos sentados en la gran mesa de los que están siguiendo de cerca este asunto. Nuestra silla está reservada por si…». Si se quieren añadir motivos de enfado, se puede empezar por Neymar, que también insistió en que «la temporada que viene tenemos que jugar juntos». Esas declaraciones toman más fuerza después del anuncio de su inminente renovación. Y luego está Pochettino, reconocido ex jugador y seguidor del Espanyol que dijo en su día que «antes volvería a mi granja que entrenar al Barça». El técnico argentino también le tiró la caña al argentino: «Uno siempre quiere a los mejores».

Sea porque sabe algo que el resto no, o por intuición, la única voz que se ha levantado desde Barcelona en las últimas semanas ha ido la de Joan Laporta, que fue el primero que se calentó con el club parisino. «El comportamiento del PSG no gustó absolutamente nada. Faltaron al respeto al Barça. Entiendo perfectamente que un jugador (Neymar) diga que quiere jugar con Leo Messi. A mí también me gustaría jugar con él. Pero que un representante de un club lo diga, está fuera de lugar, demuestra su falta de experiencia a este nivel. Les queda mucho que aprender en el mundo del fútbol».

Al final, a Laporta se le ha sumado Koeman. Y la ola puede arrastrar a más gente. Esas declaraciones de Di María encendiendo el fuego antes de tiempo van a poner a máxima temperatura el partido de dentro de menos de dos semanas en el Camp Nou.

Griezmann se gana al ‘soci’

Lo venía cocinando hace semanas y lo firmó este miércoles en Los Cármenes. Temporada y media después de llegar, Antoine Griezmann explotó con su mejor noche como jugador del Barcelona. Estuvo en cuatro goles del partido (dos goles y dos asistencias) y, sobre todo, se metió en el bolsillo a la gente por su fe. Por su convicción en perseguir un balón casi imposible en la jugada del 2-1 que luego encontró colaboración de Aarón; por su sangre fría para amortiguar el balón dirección Jordi Alba en la acción del 2-2. Y por su cabezazo de fe en el 2-3. Un gol de killer que permitió explotar al Barça. Griezmann terminó abrazado por Messi, que lo encontró en las jugadas de los dos primeros goles; y de Alba, a quien también encontró en la acción del 3-5.

«Hemos sufrido», se sinceró Griezmann al final del partido mientras compartía sonrisas con Frenkie de Jong, de quien, dijo entre risas, se disfrazó de Pippo Inzaghi. Ese, en parte, es el nuevo Griezmann, pieza fundamental en la recuperación de juego del Barça, pero sobre todo del ambiente en el interior del vestuario. Griezmann es uno de los jugadores que más han hecho por coser el grupo, al tiempo que mejoraba su rendimiento en el terreno de juego. En los entrenamientos invisibles, esos que se juegan en las reuniones de vestuario y en el compromiso colectivo, Griezmann también está siendo el mejor en los últimos tiempos.

Contra el Granada, a Griezmann se le vio barriendo todo el frente del ataque. Su reparto de los espacios con Messi aparenta haber llegado a una gran armonía para el equipo. Y, desde luego, se le ve pisar más el área. Además de los dos goles, estuvo cerca de hacer el 0-1 en una acción sacada in extremis por un defensa. Ya en la segunda parte, se inventó una chilena que Aarón sacó con grandes reflejos.

Hasta este miércoles, Griezmann sólo había firmado cuatro dobletes como jugador del Barça. Uno ante el Betis, nada más llegar; otro en Ibiza, también en la Copa, que salvó al Barça. Y este curso, también contra el Granada en Copa y ante el Athletic en la Supercopa. Esa debió ser su primera gran noche como jugador del Barça. Pero una falta de atención en los últimos minutos arruinó el título del Barça. «No sé qué pasa, a veces no hablamos», dijo esa noche el francés, muy dolido por la derrota. Lejos de reproches, sin embargo, el Barça ha ganado desde entonces a Cornellà, Elche, Rayo, Athletic y Granada. La sensación de unidad en un equipo que se ha juntado ante las adversidades desde que empezó el año es total. Y Griezmann es uno de los líderes del grupo. Se ha ganado al barcelonismo.