La incógnita del lateral derecho

Que el fútbol da muchas vueltas lo prueba la situación del lateral derecho del Barcelona. Recapitulemos. A principio de temporada, Nelson Semedo había sido anunciado oficiosamente como titular. Después de bloquearle la salida al Atlético de Madrid, el club dejó abierta la posibilidad de ampliarle el contrato y, sobre todo, le ‘garantizó’ una presencia continuada en el once. Semedo estaba sensiblemente molesto por haber sido suplente en Anfield el día del nefasto 4-0. Era uno de los motivos por los que había barajado marcharse. La mejor prueba para convencer al portugués de que se quedase y demostrárselo fue que Sergi Roberto pasaría al centro del campo. El lateral suplente sería el desconocido Moussa Wague, que había adquirido una sorprendente buena fama por un partido en Huesca y su condición de mundialista.

El plan hizo aguas pronto. Wague flojeó en la pretemporada, especialmente en el partido contra el Nápoles que se jugó en Miami. Con el Barça apenas jugó dos partidos completos (Leganés, Inter) y un minuto contra el Dortmund. Supo pronto que no iba a contar y se fue cedido al Niza. Para entonces, Sergi Roberto ya había vuelto al lateral derecho. En la octava jornada fue titular en Getafe en esa posición. Por delante de Semedo. El portugués ha contado mucho para Valverde y para Setién, pero nada de ser indiscutible. Como el año anterior, se ha repartido los minutos con Sergi Roberto, si bien la polivalencia del cuarto capitán azulgrana le permite jugar más.

Con vistas a la próxima temporada, el Barça se plantea quedarse sólo con uno de sus laterales derechos, justamente el que había pasado al centro del campo en verano: Sergi Roberto. Wague no cuenta con la confianza de los técnicos y saldrá; y Semedo puede ser un comodín clave en los intercambios. Al portugués se lo rifan en Europa: City, Inter, Juventus… Así que el lateral derecho del Barça se vaciará y tendrá que buscar alternativas. La progresión de Emerson en el Betis ha impresionado. Tiene un problema, su condición de extranjero. No obstante, si el Barça le da salida a Vidal y Arthur, limpiará de extracomunitarios el equipo y podría hacer hueco al brasileño. También está sobre la mesa el nombre de De Sciglio, que recuerda tiempos pasados de Coco y Zambrotta, que no terminaron de salir bien. Si la vía de comunicación abierta con la Juventus progresa, el lateral bianconero de 27 años tiene opciones

La otra opción está en La Masia. Dani Morer y Guillem Jaume son dos jugadores acostumbrados a moverse en esa posición en el Barça B. Aunque el segundo empezó como extremo, ha sido capaz de jugar como lateral por ambas bandas. Sin embargo, resultaría contraproducente que la posición saliese debilitada después de las expectativas que había en verano. Como ha quedado demostrado desde el verano, habrá que esperar a ver la foto final porque el fútbol da muchas vueltas.

La palabra remontada se incluirá en el diccionario francés

La palabra remontada formará parte del diccionario francés a partir del 2021, según ha informado Le Point. El término fue importado del español hace tres años, cuando el Barcelona venció por 6-1 al PSG en los octavos de final de la Champions League en una de las remontadas más espectaculares de la historia de la máxima competición continental.

Desde entonces, los comentaristas de televisión se han apropiado de la acepción para referirse a ella con el mismo sentido que lo utiliza el diccionario español. No obstante, en Francia se usa más a menudo de forma sarcástica para bromear con respecto a un equipo que pierde una gran ventaja, ya sea en un partido o en una eliminatoria.

Según la RAE, remontada significa: «Superación de un resultado o de una posición adversos», por lo que el Larousse, el diccionario más prestigioso de Francia, acuñará la misma terminología y homologará la definición para introducirla oficialmente a partir del próximo año. Un españolismo importado en el país galo gracias al fútbol.

El protocolo médico de Luis Suárez para recibir el alta

Luis Suárez avanza a pasos agigantados hacia su objetivo de recibir el alta médica tras operarse el menisco externo de la rodilla derecha el pasado 12 de enero. Sus sensaciones son inmejorables, tras los diez días que lleva ejercitándose en la Ciutat Esportiva. Primero, de forma individual y, desde el pasado lunes, en grupos reducidos. Es evidente que el confinamiento de dos meses le abre al charrúa las puertas a poder ayudar al equipo en el tramo final de la temporada, algo que parecía muy complicado a principios de año cuando le pronosticaron unos cuatro meses de baja.

Sin embargo, aún le quedan al delantero uruguayo unas cuantas etapas por quemar antes de recibir el alta médica que le permita regresar a la competición. Para empezar, antes de que los médicos le den el alta definitiva, Luis Suárez tendrá que pasar un control serológico para comprobar si tiene anticuerpos del coronavirus, posteriormente tendrá que forzar y probar sus sensaciones reales cuando se permitan los entrenamientos colectivos y, si son positivas, entonces será el doctor Ramon Cugat, el cirujano quien le realizó la artroscopia, quien dé el OK, junto a los galenos blaugrana para poder regresar a la competición.

Evidentemente a día de hoy todo apunta que Luis Suárez estará totalmente recuperado de cara al 12 de junio, fecha presumible para la reanudación de LaLiga. De hecho, habrán pasado cinco meses desde su operación, cuando el pronóstico inicial era de cuatro, por lo que habrá tenido un mes ‘extra’ para acabar de pulir su puesta a punto. En todo caso, nadie en el Barça quiere poner fechas. Los doctores son conscientes de que un traspié podría dar al traste con todo el trabajo realizado anteriormente. Las sensaciones son muy buenas y todo apunta que su regreso está muy cerca, pero también es cierto que los entrenamientos aún están teniendo una carga de trabajo muy suave y no será hasta que regresen los entrenamientos colectivos, y los técnicos puedan plasmar en el campo situaciones más reales, cuando se evaluará el estado real de la rodilla derecha de Suárez.

Ter Stegen ya no tiene el as del Bayern para renovar

La renovación de Manuel Neuer con el Bayern hasta 2023 tiene un efecto colateral en el Barça. Aunque las negociaciones de Marc-André Ter Stegen para la ampliación y mejora de contrato con el club azulgrana están en punto muerto por la crisis del Covid-19, desaparece el fantasma de su marcha al club muniqués siempre había revoloteado en los últimos meses por más que el Bayern hubiese incorporado a Alexander Nübel, joven guardameta del Bayern.

Ter Stegen ha admitido en diferentes entrevistas y charlas telemáticas durante el confinamiento que las conversaciones con el Barça se habían paralizado durante el coronavirus. Pero en algún momento tendrán que reanudarse. Antes de las mismas, su deseo era ser el portero mejor pagado del mundo y esa era la exigencia de su agente, Gerd Vom Bruch, consciente de que Ter Stegen es el segundo portero mejor valorado del mercado. Según la web especializada transfermarkt, el portero del Barça vale 72 millones de euros, los mismos que Alisson (Liverpool). Sólo les supera Oblak (80 millones).

La renovación de Neuer (valorado en sólo 14,5 millones de euros por transfermarkt) cierra la puerta del Bayern a Ter Stegen por más que el campeón del mundo en 2014 vaya a terminar su contrato con 37 años. La relación entre ambos es meramente profesional en la selección de Alemania. El Barça confía en cerrar la renovación de Ter Stegen antes de terminar el año 2020. De hecho, ya era el objetivo del club azulgrana a principios de temporada, pero las exigencias del meta alemán eran altas.

Ter Stegen sigue siendo, obviamente, un portero deseado por casi todos los clubes del mundo. La Juventus y el PSG lo siguen teniendo en sus carpetas, pero la realidad económica ha cambiado y el alemán, con un estatus ganado en el vestuario y entre la masa social, tiene la oportunidad de alargar su carrera en el Barça hasta convertirse un icono. Eso sí, como demostró en 2016, es un personaje de convicciones firmes y pedirá lo que cree que se merece. En este momento, en su opinión, ser el portero mejor pagado del mundo. La pretensión del Barça es que Ter Stegen amplíe su contrato, como minimo, hasta el curso 2024-25.

Setién incorpora juegos: el ‘tres en raya’ y ‘la gallinita ciega’

Poco a poco, el Barcelona va recuperando la normalidad. Tras diez días de sesiones de entrenamiento, las siete primeras individuales y las últimas tres en sesiones de trabajo de grupos de diez futbolistas, el equipo blaugrana ha empezado a recuperar viejas costumbres que el técnico Quique Setién aportó a las sesiones de trabajo desde el primer día que fichó por la entidad catalana.

La novedad más importante que introdujo el entrenador cántabro a las rutinas de trabajo de la plantilla fue la incorporación de actividades lúdicas. Uno de los primeros fue el ‘juego de los animales’, donde Setién se ponía en medio del círculo, donde estaban los futbolistas, y les lanzaba la pelota mientras decía una palabra como “tierra”, “agua” o “aire”, y el jugador que tenía la pelota debía decir un animal que se relacionara con esa palabra. Este juego abrió la veda a muchos más, algunos tan sorprendentes como una especie de gallinita ciega, donde varios jugadores se tapaban los ojos con una venda y tenían que recorrer el campo en línea recta. Otros más normales como el de pasar la penitencia del pasillo de las collejas si en un rondo te hacían más de veinte pases seguidos.

De hecho, Setién sólo ha tardado tres entrenamientos colectivos para introducir el juego a la sesión de entrenamiento. El entrenador ha dispuesto un circuito físico con el equipo dividido en cinco jugadores – un grupo llevaba un cono azul y otro rojo-. El objetivo era hacer lo más rápido posible el circuito, porque el que llegaba primero tenía la posibilidad de poner antes el cono dentro del casillero que se había dispuesto en el césped. Una especie de tres en raya en toda regla. Esta actividad la ha repetido tanto en el grupo de las 9.30 horas como posteriormente el de las 11 horas.

No hay duda de que este tipo de actividades consigue que los futbolistas realicen el trabajo físico de una manera menos forzada y asimismo intensifica los aspectos competitivos entre los compañeros. En todo caso, Setién tendrá tiempo para preparar nuevas actividades lúdicas en los entrenamientos: este jueves ha concedido día de fiesta a la plantilla y no regresarán hasta el viernes a las 9.30 horas a la Ciutat Esportiva.

 

Dembélé no fue a la Ciutat Esportiva y pasó las pruebas del coronavirus en casa

Todo lo que rodea a Ousmane Dembélé desde que fichó por el Barça en verano del 2017 tiene un halo de misterio y extravagancia. El delantero francés estaba citado este lunes a las 9.30 horas en la Ciutat Esportiva para someterse al test del coronavirus así como para hacer un control ‘in situ’ del estado de su lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha. Sin embargo, a última hora se decidió que el delantero pasara las pruebas desde su casa para evitar cualquier contacto con sus compañeros en las instalaciones blaugrana, que a esa hora estarían ejercitándose. Si esto fuera cierto, sorprende que los jugadores de baloncesto y fútbol sala pasaran los test PCR a la misma hora que los jugadores del primer equipo de fútbol estaban entrenándose. En cualquier caso, un médico del club se personó en casa de Dembélé esta mañana para someterle al test PCR y hacerle una analítica de sangre, según desveló TV3.

Otras fuentes aseguran que el jugador excusó su presencia en la Ciutat Esportiva por “problemas logísticos”. No hay que olvidar que Dembélé estaba viviendo su confinamiento en París. No hay que olvidar que el jugador fue excluido por parte de LaLiga en la convocatoria del pasado miércoles para pasar los test de coronavirus al no estar inscrito en la competición.

En todo caso, se puede decir abiertamente que el delantero francés come aparte: está recuperándose de una grave lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha, de la que se operó en febrero en Finlandia, el club le dio la baja federativa en LaLiga para poder fichar a un sustituto fuera de las ventanas de LaLiga, durante el confinamiento apenas dio señales de vida, hasta el punto que ni tan siquiera estuvo presente en la reunión telemática de la plantilla que convocó Quique Setién el 14 de abril, en el mejor de los casos se le espera a finales de agosto para ayudar al equipo en unas hipotéticas semifinales de la Champions y su nombre cada día suena con más fuerza para entrar este verano en algún trueque

Una recuperación que se espera larga: le resta como mínimo tres meses más de duro trabajo. Además su historial de recaídas, obliga a los responsables a ir todavía con mucho más cuidado y precaución, conscientes que un nuevo paso atrás podría ser la puntilla para el jugador, sobre todo a nivel mental.

Los clubes remolonean con los abonados y las compensaciones

Los aficionados se preguntan desde hace semanas qué pasa con sus abonos ahora que no van a poder ir a los partidos y los clubes, con cuentagotas, empiezan a responder. Algún presidente puso sobre la mesa la opción de llegar a un pacto común, pero las circunstancias de cada entidad son muy diferentes también en este aspecto.

Así, el Getafe se lanzó y anunció que regalará el abono liguero del próximo curso, mientras que el Atlético y la Real ya han cerrado su plan de compensación. Alavés, Eibar, Valladolid y Osasuna han informado a los socios de sus intenciones y el resto se prevé que lo haga en estos próximos días.

Barcelona. El club azulgrana posee una de las cuotas más bajas, pero busca alguna forma de compensación. En principio, no se contempla un reembolso directo para los partidos de esta temporada.

Real Madrid. Compensará a los socios con el importe proporcional del abono por los seis partidos de Liga que faltaban en el Bernabéu y que se jugarán en Valdebebas y a puerta cerrada. El club hará la liquidación al acabar la temporada y los socios podrán compensar esa devolución con el siguiente abono.

Sevilla. Se busca la manera de compensar, pero aún no se ha pronunciado. Hay un precedente, aunque en circunstancias muy diferentes: cuando la Supercopa de 2018 se trasladó a Tánger, restituyó un 5% de la cuota.

Real Sociedad. Avanzó semanas atrás que devolverá a sus seguidores el 20% del importe del abono y que lo llevaría a cabo incluso en el caso de que la Liga finalizara a puerta abierta, como medida de ayuda a sus socios.

Getafe. Ángel Torres anunció que los 13.500 abonos de este año están automáticamente renovados para el próximo de forma gratuita. Se excluye la Copa y la posible participación europea.

Atlético. Descontará el 20% en el abono de la próxima temporada por los cinco partidos que no se jugarán y la categoría a la que corresponden, en función del rival y otros factores. En el abono total (que incluye Champions) el descuento es el mismo.

Valencia. Aún en estudio. La opción con más fuerza es mantener de forma gratuita la condición de abonado, y así mantener la masa social de 40.000. Y cuando se sepa cuándo y cómo se vuelve a las gradas, se fijará un precio. Además, se devolverá la parte proporcional de este año.

Villarreal. No ha comunicado su decisión sobre los seis partidos que faltan. El club apuesta por ayudar al socio y premiar su asistencia. En principio la idea es compensar con el carné de la próxima campaña, con la opción de devolver la parte proporcional.

Granada. El director general, Antonio Fernández Monterrubio, explicó el plan, aún por confirmar: “La parte proporcional de los abonos se devolverá. Hay que ser sensibles con nuestros abonados”.

Athletic. Está buscando la fórmula para compensar a los socios. Ingresa 25 millones por los abonos. De momento, ha devuelto el dinero de los dos Medios Días del Club por los partidos ante Atlético y Real Madrid, que ahora serán a puerta cerrada.
Osasuna. Los socios ya saben que se congela el precio a quien renueve su carnet e incluye los dos Medios Días del Club del año próximo.
Betis. No ha confirmado nada y sigue buscando fórmulas. El presidente Haro explicó: “Buscamos una devolución o una compensación justa y que ayude a la realidad económica del club. No descartamos nada”.

Levante. El club maneja medidas para compensar a sus abonados, pero tiene una particularidad: 14.610 de los 22.500 no pagaron su pase al recibirlo por su fidelidad durante la temporada anterior.

Alavés. El presidente, Fernández de Trocóniz, envió una carta a los abonados. Como casi todos, devolverá la parte proporcional del abono no disfrutado. Estudian las fórmulas para concretarlo.

Valladolid. El club informó oficialmente que “devolverá a sus abonados la parte proporcional de los partidos”. Les permitirá “recibir la cantidad correspondiente esta misma temporada, o acumular ese importe como descuento en la renovación”.

Eibar. También devolverá la parte proporcional a los partidos a puerta cerrada, incluido el de la Real del 10 de marzo. El club, además, estudia medidas para poder convertir ese dinero en bonos para comprar en los comercios de Eibar.

Celta. Va a devolver la parte proporcional de este año, pero se busca cómo. Se estima que en torno al 30% de la cuota, pues faltan seis partidos. También se mira cómo compensar a los abonados de cara al próximo curso.

Mallorca. Estudia la fórmula para compensar por los cinco partidos que quedan en Son Moix. Alfonso Díaz, director financiero, manifestó: “Se darán todas las operaciones posibles para que no haya problema con nadie”.

Leganés. El club tiene preparada una partida de 600.000 euros para compensar a sus abonados. Es la tercera parte de lo presupuestado en este aspecto para la 19-20, aunque aún no está confirmado el proceso.

Espanyol. El club ha prometido, a través de una carta, «soluciones equilibradas y coherentes», pero pide «comprensión y paciencia» a los abonados. No avanza ninguna para no generar «confusión».

Mimos para los treintañeros

El Barça tiene hasta ocho treintañeros que van a tener cuidados especiales en este regreso individual a los entrenamientos, mucho más después de la tempranísima lesión de Samuel Umtiti. De los ocho futbolistas que han pasado el umbral de los 30 años, seis han sufrido lesiones esta temporada. Las más graves, las de Suárez (sóleo y menisco de la rodilla derecha, operación incluida en enero); Alba (tres lesiones musculares, dos en la pierna izquierda y una en la derecha); Messi (lesión y recaída en el sóleo de la pierna derecha); y Neto (fractura del escafoides de la mano izquierda y lesión en el tobillo izquierdo). Rakitic ha tenido problemas en el tendón de Aquiles y Piqué, en el gemelo izquierdo y el tobillo de la misma pierna). Sólo Vidal y Busquets han sobrevivido con problemas leves. El chileno sufrió un golpe en la pierna izquierda antes del partido contra el Levante; y Busquets tuvo mareos el día del Slavia de Praga y fiebre antes del Clásico de diciembre ante el Madrid, en el que no estuvo en el once.

Setién se siente optimista porque considera una ventaja que los primeros entrenamientos sean individuales. Eso permitirá que cada uno de los veteranos haga un trabajo específico y que la readaptación resulte más sencilla para cuando llegue el momento de entrenarse en grupo. Es fácil ver en las pretemporadas cómo los jugadores más jóvenes (ahora sería el caso de Ansu, pero también de Semedo, Júnior, De Jong) cogen la forma mucho antes que los veteranos. La diferencia salta a la vista y, en ocasiones, esa diferencia en la puesta a punto puede ocasionar problemas físicos. Por eso, esta primera fase de entrenamientos en el Barça tendrá mucho que ver con el trabajo que habitualmente suelen llevar los preparadores físicos cuando avanza la temporada, en el que cada jugador demanda una preparación específica que, en este caso, se podrá llevar desde los primeros días.

El caso de Alba es uno de los que más preocupa, porque si la competición se reanuda puede estar sometido a partidos cada tres días. La sobrecarga del bíceps femoral es una amenaza para sus roturas. Puede que Júnior tenga protagonismo especial si la temporada acaba completándose para completar al lateral. Suárez ya ha declarado, por su parte, que necesita probarse en los giros y en el contacto con los compañeros pero, aparentemente, su recuperación ha sido perfecta. Messi también ha trabajado intensamente durante el confinamiento. Sabe que, camino de los 33 años, necesita protegerse mucho. El sóleo le ha empezado a atacar este año; y ha sabido soportar sus viejas molestias en el abductor. Por supuesto, será uno de los jugadores en los que se centren las atenciones. Ha aparecido finísimo en el regreso, ejemplar como siempre.

Piqué, Busquets o Vidal han demostrado tener un físico privilegiado. Los dos primeros tienen un tren inferior que les ha evitado muchas lesiones musculares. El chileno, directamente, es un «salvaje» como le definió Eder Sarabia. El que ha bajado el tono este año ha sido Rakitic, después de unas temporadas espectaculares. El croata tuvo un gran detalle con el club en noviembre, cuando pese a no contar demasiado con Valverde renunció voluntariamente a jugar con Croacia para recuperarse de unas molestias en el tendón de Aquiles. Eso le permitió arrancar a jugar, y bien, aunque luego se volvió a parar un poco.

A día de hoy, y pese a incorporaciones clave a la columna vertebral del Barça como Ter Stegen, Lenglet, De Jong o Griezmann, los treintañeros siguen llevando la voz cantante del Barça y de sus cuidados y su rendimiento dependerá el futuro del Barça en Liga y Champions si es que la temporada se reanuda.

Setién matiza la pizarra

La pizarra post-confinamiento del Barça no será la misma que antes de la pandemia. Setién y sus ayudantes han tenido tiempo para matizar el manual de instrucciones. En eso, han demostrado cintura desde la primera semana, cuando el plan que Quique se trajo de su casa en Cantabria, con un extrañísimo 1-3-1-4-2, se paseó por el precipicio en Ibiza y se estrelló en Valencia. No tiene este Barça jugadores para expresarse con esas coordenadas y, aunque aseguró que podría volver a usarlo, no lo ha hecho. Pronto pasó el Barça de Setién al 4-3-3 que jugó la última temporada y media de Valverde (el Txingurri jugó un 4-4-2 su primer curso), y con mejores resultados.

Setién también estudia cómo sacar partido de los cinco cambios. Es un arma de doble filo evidente. Por un lado, podría permitir que el Barça mantenga un ritmo de juego altísimo. Pero con cinco cambios, también se corre el riesgo de desordenar al equipo, perder continuidad y automatismos. No será fácil jugar con esa herramienta.

Lo menos sencillo, aunque hace un tiempo pudiese resultar ridículo, va a tener que ver con la comunicación. De momento, Setién no podrá dar charlas tácticas de grupo. Hasta ha deslizado la posibilidad de reuinir a los jugadores en un cine: “Va a ser una pretemporada en número de días. Pero luego hay incógnitas. En pretemporada, juegas amistosos que sirven para corregir aspectos tácticos. Aquí, ni siquiera podremos vernos en en las reuniones. Seguramente, tendremos que tener distanciamiento. O los ponemos fuera, o nos los llevamos a un cine donde proyectarles las imágenes, o no van a ver las cosas que les tenemos preparados…”. Y el manual de instrucciones de Setién viene con novedades para la parte final de la temporada.

Dembélé, en mitad de la nada

El lunes se cumplieron tres meses desde que el doctor Lasse Lempeinen operó a Ousmane Dembélé de una rotura completa del tendón proximal del bíceps femoral de la pierna derecha. Fue en Turku, Finlandia. Por entonces, Lempeinen ya dejó claro en este medio cuál sería el periodo de baja de Dembélé: «Mi estimación es que estará seis meses lejos de los terrenos de juego. La lesión fue más grande y más exigente que la que yo mismo operé en 2017». A Dembélé se lo tragó la tierra ese 11 de febrero. Desapareció de las redes sociales, de la charla telemática que el pasado 14 de abril organizó Quique Setién; y, teóricamente, desapareció para pasar el confinamiento en Barcelona. La semana pasada, sin embargo, a Dembélé se le vio en París y no se presentó a las pruebas del COVID-19, que pasó el lunes.

El futuro de Dembélé en el Barça no está nada claro. Dijo Lasse Lempeinen, que se comprometió a seguir de cerca la recuperación, que estaba «muy seguro de que, después de una rehabilitación cuidadosa, sus mejores años en el fútbol están por venir». Pero tres meses después de operarse, a mitad del camino de la recuperación, el Barça no está tan convencido de eso. La temporada pasada, advirtió a Dembélé de que tenía una última oportunidad. Se trataba de darle un voto de confianza aunque, por detrás, lo tuviese como último as en la manga para cerrar la operación Neymar. Este año ni siquiera tiene ese colchón.

Irregular en el campo, donde mezcla buenas condiciones individuales y una exuberancia física brutal con una lectura deficiente del juego, un futbolista que ha costado 140 millones no es sostenible si se lesiona ocho veces, se pierde 70 partidos y ha estado, de momento, más de 425 días de baja en el Barça que serán más de 500. Su comportamiento, además, siempre ha estado bajo sospecha. Mickael Naya, su excocinero, llegó a explicar en Le Parisien que «Ousmane no respeta para nada los tiempos de descanso, no hay ninguna estructura de alto nivel en su entorno!. El Barça quiso enmendarle la plana este curso. Desde el club azulgrana se transmitió que el jugador era «mucho más profesional», que cuidaba “la alimentación y los tiempos de descanso». Pero Dembélé se lesionó en la primera jornada contra el Athletic y en noviembre, reventó contra el Dortmund. Cuando ya estaba recuperado, y Setién le había echado el enésimo capotazo, el jugador se rompió otra vez el 4 de febrero en plena tormenta Abidal-Messi. Obligado a operarse de nuevo, el Barça ya no cree en el jugador. El mismo doctor Lempeinen admitió que Dembélé es un paciente de alto riesgo: «El mayor riesgo para la lesión de isquiotibiales es la lesión de isquiotibiales anterior». El problema es qué hacer con Dembélé. Con contrato es una quimera y la única solución será meterlo en alguna operación de intercambio para abaratar un fichaje o cederlo a algún club que se haga cargo de la ficha al estilo Coutinho. Dembélé está en mitad de ningún camino.